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Evolut

17 de octubre de 2026

Cultura 4 min

La catedral de Toledo cumple ocho siglos con tesoros de Goya, El Greco y Caravaggio

La Catedral Primada de Toledo conmemora los 800 años del inicio de sus obras en 1226. Su sacristía reúne pinturas de Caravaggio, Goya, El Greco, Tiziano y Van Dyck, y su interior conserva el Transparente barroco y una custodia de más de tres metros que procesiona en el Corpus Christi.

La Catedral Primada de Toledo conmemora este año el octavo centenario del inicio de sus obras, que comenzaron en 1226 bajo el impulso de Fernando III y el arzobispo Rodrigo Jiménez de Rada. Lejos de ser un monumento detenido en el tiempo, el templo acumula desde la Edad Media un patrimonio artístico que va mucho más allá de su fachada y que convierte su interior en una visita obligada para los amantes del arte y la historia.

El edificio forma parte del conjunto histórico de Toledo, incluido en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1986, aunque no cuenta con una declaración independiente. Destaca por sus cinco naves góticas de influencia francesa, a las que se fueron añadiendo dependencias renacentistas y barrocas que reflejan el cambio de gustos artísticos a lo largo de varios siglos. La construcción se prolongó durante más de doscientos años: las últimas bóvedas se cerraron en 1493, pero la catedral no dejó de transformarse después.

Antes de levantarse el templo gótico, el solar ya era un espacio religioso de primer orden. Allí hubo una iglesia en época visigoda y, más tarde, la mezquita mayor de la ciudad. Tras la conquista de Toledo por Alfonso VI en 1085, el lugar pasó a utilizarse como iglesia cristiana. La obra iniciada en 1226 supuso construir un edificio nuevo y de mayores dimensiones, no simplemente ampliar o decorar la construcción anterior.

La mayor sorpresa para los aficionados a la pintura suele estar en la sacristía. Allí se reúnen obras de Tiziano, Van Dyck, Goya, Caravaggio y El Greco, además de la decoración de la bóveda realizada por Lucas Jordán con la imposición de la casulla a san Ildefonso. La riqueza de la sala responde a los encargos y adquisiciones que la catedral fue reuniendo con el tiempo, no a una colección creada de una sola vez, lo que explica la convivencia de pintores de distintas generaciones y escuelas.

El lienzo que reclama más miradas es El Expolio, que El Greco pintó entre 1577 y 1579 para la propia catedral, poco después de llegar a España. La obra muestra a Cristo con una túnica roja entre una multitud que se dispone a quitarle la ropa antes de la crucifixión. Además de su calidad, destaca que continúa en el edificio al que estaba destinado, de modo que el contexto original sigue allí y no hay que imaginarlo.

Otra parada que merece tiempo está detrás del altar mayor. En el siglo XVIII, Narciso Tomé recibió el encargo de crear El Transparente, terminado en 1732. El resultado mezcla esculturas, arquitectura y una abundante decoración barroca, con una entrada de luz desde la zona superior pensada para iluminar el Sagrario. La luz cambia a lo largo del día y con ella la apariencia de la composición, que hoy se cita como una de las realizaciones más destacadas del barroco español.

Entre los objetos del tesoro figura la custodia de Enrique de Arfe, realizada a comienzos del siglo XVI y concebida como una arquitectura en miniatura. Supera los tres metros y está construida con miles de piezas entre arcos, pequeñas figuras y pináculos. Su función sigue viva: cada año participa en la procesión del Corpus Christi, una de las celebraciones con mayor arraigo en Toledo, cuando la pieza abandona su lugar habitual de conservación y recorre las calles del casco antiguo.

El coro reúne trabajos de Rodrigo Alemán, Felipe Bigarny y Alonso Berruguete, mientras que las vidrieras históricas ayudan a entender cómo se buscaba iluminar las naves antes de la electricidad. Son obras distintas entre sí, hechas con propósitos y técnicas también distintos, y quizá esa sea la mejor forma de acercarse a la Catedral Primada en su octavo centenario: no como un edificio único, sino como una suma de siglos, encargos y artistas que siguen conviviendo bajo las mismas bóvedas.

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Marcos Esteban

Autor

Cronista deportivo

Marcos Esteban cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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