Política editorial
De dónde salen nuestros textos, cómo trabajamos con las fuentes y cómo corregimos
Tres clases de textos
Textos de la redacción. Escritos para esta publicación. Son la parte más reducida y de la que la redacción responde de forma más directa.
Textos basados en fuentes abiertas. Elaborados a partir de teletipos de agencia, comunicados y registros oficiales o informaciones de otros medios. Cuando el asunto procede de otra parte, el texto lleva un enlace al original.
Textos automatizados. La mayor parte del flujo diario. Se preparan con ayuda de inteligencia artificial a partir de canales de noticias, siguiendo las reglas de esta publicación.
Qué puede y qué no puede la automatización
La preparación asistida por IA tiene límites conocidos. Puede trasladar mal un matiz, perder contexto que importaba en el original o arrastrar un error ya presente en la fuente.
Por eso, sobre ese flujo no reclamamos reporterismo sobre el terreno ni investigación propia. Consideramos corregible cualquier texto: preferimos que nos avisen de un error a no saberlo.
Independencia
El contenido editorial se mantiene separado de la publicidad y del material promocional. Cuando aparecen contenidos patrocinados, se señalan como tales. Ningún anunciante decide sobre qué escribimos.
Actualizaciones y correcciones
Cuando la información cambia o se detecta un error, actualizamos el texto y su fecha de modificación. En correcciones sustanciales conservamos suficiente contexto original para que se vea qué ha cambiado. Véase Correcciones.