Patti Smith recibe el Princesa de las Artes y reivindica la cultura como motor de cambio
La cantante y activista estadounidense Patti Smith ha recibido el Premio Princesa de Asturias de las Artes en un acto en el que ha agradecido el galardón y ha defendido su compromiso con las nuevas generaciones. En su discurso, ha improvisado una canción y ha reivindicado el poder de la comunidad y la libertad.
Por Marcos Esteban
La cantante y activista estadounidense Patti Smith ya es oficialmente Premio Princesa de Asturias de las Artes. La artista ha recogido el galardón este viernes en el Teatro Campoamor de Oviedo, en una ceremonia en la que ha pronunciado un discurso de agradecimiento y ha cerrado su intervención con una sorpresa musical: la interpretación a capela de unos versos de su canción «Wing».
Smith, que se ha convertido en uno de los personajes más aplaudidos de estos días en Asturias, ha querido extender el reconocimiento a sus compañeros de tribuna. «Confío en que los demás galardonados me permitan hablar en su nombre, pues siento que estamos unidos», ha señalado. La cantante ha destacado que todos los premiados son referentes que promueven la alegría, protegen el medioambiente, defienden los derechos humanos e incentivan la curiosidad intelectual. «Me siento muy afortunada de hallarme entre ellos», ha añadido.
En su discurso, la artista ha reflexionado sobre el significado de este tipo de reconocimientos. «Un premio así nos permite detenernos un instante a reflexionar sobre lo que hemos logrado en la vida hasta ahora», ha explicado. Pero, lejos de conformarse, ha subrayado que, «ya cerca de cumplir ochenta años», el galardón es «un incentivo para seguir trabajando y evolucionando, para encontrar nuevas formas de ayudar del mejor modo posible a la gente y dar esperanza y estabilidad a las nuevas generaciones».
Smith también ha tenido palabras de agradecimiento para la Fundación Princesa de Asturias por las oportunidades que le ha brindado para interactuar con los jóvenes. «A título personal, agradezco las oportunidades que la Fundación me ha brindado de hablar cara a cara, interactuar y actuar para tantísima gente joven y prometedora», ha afirmado. Asimismo, ha destacado la amabilidad y consideración del equipo organizador y ha asegurado que todos los premiados se irán «con un premio mayor que el que anticipábamos, el de la amistad duradera».
El momento más emotivo llegó al final de su intervención, cuando Smith ha recordado que todos los presentes han vivido «momentos maravillosos» pero también «la frustración de los fracasos y el picor de la derrota». «Sin embargo, aquí estamos todos, hemos seguido adelante», ha proclamado. Ha mencionado su emblemática canción «People have the power», cuyos versos reivindican que «todo aquello que soñamos puede hacerse realidad» y que «podemos ser la revolución de la tierra». Acto seguido, ha anunciado que dedicaría al público una canción «que sigue palpitando» y que «nos deja seguir adelante a pesar de la adversidad». Ha sido entonces cuando ha cantado a capela unos versos de «Wing», que incluyen una referencia a España: «Yo era un ala en el cielo azul. Surcaba sobre el océano. Surcaba sobre España. Y era libre. No necesitaba a nadie. Era hermoso».
Con estas palabras, Patti Smith ha puesto en pie al Teatro Campoamor y ha cerrado la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias con un mensaje de esperanza y compromiso con la comunidad, la belleza y la libertad. La artista, que estos días ha protagonizado espontáneos recitales coreados por muchos asturianos, se marcha de Oviedo con el reconocimiento de las Artes y con la promesa de seguir trabajando para inspirar a las nuevas generaciones.
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