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Evolut

26 de septiembre de 2026

Economía 6 min

Amancio Ortega: «Si he ganado tanto dinero ha sido porque mi objetivo no ha sido nunca ganar dinero»

El fundador de Inditex, una de las mayores fortunas del mundo, defiende que el crecimiento y la vitalidad de la empresa han sido siempre su prioridad, por encima de los beneficios inmediatos.

Amancio Ortega, fundador de Inditex y una de las mayores fortunas del planeta, ha construido un imperio empresarial sin apenas conceder entrevistas y manteniendo siempre una enorme distancia con la exposición pública. Su filosofía empresarial ha quedado recogida en algunas de las pocas ocasiones en las que ha hablado sobre su trayectoria. Entre sus reflexiones destaca una frase que resume de manera especialmente clara su manera de entender los negocios: «Si he ganado tanto dinero ha sido porque mi objetivo no ha sido nunca ganar dinero».

La afirmación, recogida en el libro Por qué unas tiendas venden y otras no, de Luis Lara y Jorge Mas, puede parecer contradictoria viniendo de una persona que ha levantado un imperio empresarial de dimensiones extraordinarias. Sin embargo, Ortega siempre ha defendido que su prioridad debía estar en el crecimiento de la compañía, en la capacidad de adaptación y en el trabajo diario, más que en perseguir directamente los beneficios. De hecho, llegó a asegurar que los resultados «no son tan importantes» para él y que ni siquiera los consulta habitualmente.

Para el fundador de Inditex, una empresa necesita mantenerse en movimiento y desarrollar constantemente nuevas capacidades. «Si no hay crecimiento, una compañía se muere», sostiene. El crecimiento no se limita, según su planteamiento, a vender más productos, sino que implica también aumentar la capacidad productiva, abrir tiendas, ampliar centros de distribución y disponer de recursos que permitan reaccionar ante los cambios. «Una empresa tiene que estar viva por la gente que tiene», afirma en la reflexión recogida en el libro. En su opinión, el crecimiento funciona como un mecanismo de supervivencia, porque proporciona a la compañía la flexibilidad necesaria para afrontar nuevos escenarios.

La historia de Amancio Ortega adquiere una dimensión especial cuando se observa desde sus orígenes. Nació el 28 de marzo de 1936 en Busdongo de Arbas, un pequeño municipio de la provincia de León. Era uno de los cuatro hijos de Josefa Gaona, ama de casa, y Antonio Ortega, trabajador ferroviario. La profesión de su padre obligó a la familia a trasladarse en varias ocasiones. Tras pasar una etapa en Tolosa, en el País Vasco, terminaron instalándose en A Coruña, ciudad que acabaría siendo fundamental en la vida personal y empresarial del futuro fundador de Inditex. Ortega tenía entonces 12 años y estudiaba en el colegio del Sagrado Corazón. Sin embargo, abandonó pronto los estudios para comenzar a trabajar y ayudar a su familia en un momento marcado por las dificultades económicas. Con apenas 14 años empezó a trabajar como chico de los recados en la mercería La Maja, donde también trabajaban sus hermanos Antonio y Josefa. Aquel primer empleo sería el inicio de una trayectoria profesional que, con el paso de las décadas, le llevaría a convertirse en uno de los empresarios más influyentes del mundo.

En La Maja, Amancio Ortega fue adquiriendo experiencia y ganándose la confianza de los propietarios hasta convertirse en dependiente. Allí conoció también a Rosalía Mera, que años después se convertiría en su esposa y en una figura fundamental durante los primeros años de su aventura empresarial. Junto a sus hermanos, sus cuñados y Rosalía Mera, comenzó a confeccionar batas guateadas destinadas a la clase alta coruñesa. La estrategia tenía un elemento que acabaría siendo fundamental en su modelo de negocio: ofrecer prendas a precios competitivos sin renunciar a una producción capaz de responder a la demanda. El éxito de aquellas primeras prendas permitió ampliar progresivamente el negocio. Después llegarían las camisas masculinas, la ropa deportiva y otras prendas, hasta consolidar una actividad que ya no tenía nada que ver con aquel pequeño comienzo. En 1963 creó Confecciones Goa, una empresa familiar cuyo nombre procede de las iniciales de Amancio Ortega Gaona colocadas en orden inverso. La iniciativa supuso un paso adelante en la consolidación de su proyecto empresarial.

El siguiente gran momento llegó en 1975, cuando abrió en A Coruña la primera tienda Zara. Aquel establecimiento sería el punto de partida de una expansión que cambiaría para siempre el sector de la moda. Diez años después, en 1985, se fundó Inditex, dando forma al grupo empresarial que terminaría agrupando diferentes marcas y extendiendo el modelo desarrollado por Ortega por numerosos países. La internacionalización comenzó pocos años después. En 1988 abrió la primera tienda fuera de España, en Oporto, y posteriormente llegarían establecimientos en ciudades como Nueva York y París. Al mismo tiempo, el grupo fue incorporando nuevas enseñas, entre ellas Pull&Bear, Bershka y Oysho. La dimensión alcanzada por el grupo permite comprender la magnitud de aquella transformación. Al cierre de su último ejercicio, Inditex contaba con 5.536 establecimientos en todo el mundo, una cifra que contrasta radicalmente con los comienzos modestos de su fundador.

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Marcos Esteban

Autor

Cronista deportivo

Marcos Esteban cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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