Barcelona aprueba subir la tasa a cruceristas de escala hasta 24 euros en 2030 pero rechaza las ordenanzas fiscales de Collboni
El Pleno del Ayuntamiento de Barcelona aprueba provisionalmente elevar el recargo municipal a cruceristas de escala hasta los 24 euros en 2030 y congela la tasa de albergues, mientras el gobierno de Jaume Collboni no logra sacar adelante su propuesta de ordenanzas fiscales para 2027, que incluía subir el IBI de los grandes hoteles.
Por Elena Lozano
El Pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado provisionalmente elevar de forma progresiva el recargo municipal de la tasa turística a los cruceristas de escala —aquellos que permanecen menos de 12 horas en la ciudad— hasta los 24 euros en 2030. La medida, que no forma parte de las ordenanzas fiscales, ha contado con el respaldo de Junts y ERC, mientras que BComú, PP y Vox han votado en contra. Además, el Pleno ha aprobado de forma definitiva congelar la tasa de 4 euros que pagan las personas alojadas en albergues, la mayoría jóvenes.
Actualmente, los cruceristas de escala abonan 11 euros: cinco corresponden al recargo municipal y seis al gravamen de la Generalitat. Con la aprobación provisional, a partir de 2027 pagarán 18 euros —12 de recargo municipal y 6 del tributo autonómico—, y en 2030 la cifra ascendería a 30 euros, con 24 euros de recargo municipal y 6 de la Generalitat. La medida deberá someterse ahora a un trámite de información pública de 30 días, aunque cuenta con los apoyos necesarios para su aprobación definitiva, que podría producirse antes de que finalice 2026 y entrar en vigor en 2027.
El gobierno de Jaume Collboni ha defendido la subida como un instrumento para desincentivar el turismo de cruceros que está de paso por la ciudad y que, según el consistorio, genera ocupación del espacio público sin un impacto económico equivalente. En cambio, no ha logrado el respaldo suficiente para sacar adelante la propuesta de modificación de las Ordenanzas Fiscales para 2027, que contemplaba subir el IBI diferenciado de los grandes hoteles del 1,17% al 1,30%, su máximo legal. Esta iniciativa, que según los cálculos municipales permitiría ingresar 4,7 millones de euros adicionales —3,8 millones por el cambio normativo y 0,9 por la revisión catastral de 2018—, ha caído en su primer examen en el Pleno después de que el martes tampoco prosperara en la comisión extraordinaria de Economía.
El teniente de Economía, Jordi Valls, ha asegurado que la subida del IBI hotelero daba cumplimiento a los acuerdos alcanzados en 2025 con BComú y ha recordado que dos terceras partes de estos hoteles son propiedad de fondos de inversión. «Lo que hacemos es imprimir más fiscalidad y, sobre todo, fiscalidad inmobiliaria a aquellos fondos de inversión que son propietarios de los hoteles», ha señalado. Por su parte, la concejal de BComú Gemma Tarafa ha reprochado al gobierno municipal que haya excluido de la medida a los hoteles de cinco estrellas y ha preguntado: «Esto es gobernar el turismo y ¿no se atreven a añadir un recargo a los hoteles de cinco estrellas?».
El sector de los cruceros ha rechazado la decisión. La Asociación de Líneas Internacionales de Cruceros en España (CLIA) ha calificado el incremento del recargo municipal de «desproporcionado», teniendo en cuenta, asegura, el peso de estos viajeros sobre el conjunto de los turistas de la ciudad. «Las políticas turísticas deben basarse en la evidencia, aportar previsibilidad y garantizar que cualquier recargo adicional sea proporcionado, transparente y esté vinculado a beneficios medibles para Barcelona y sus residentes», ha señalado la patronal en un comunicado.
La aprobación de la subida a los cruceristas de escala ha ido acompañada de contrapartidas. Junts ha dado su apoyo a cambio de acelerar el plan de sombras con toldos en zonas de juego, más árboles y fuentes públicas para combatir las altas temperaturas en el contexto de cambio climático. ERC ha votado a favor con la condición de que los 4 millones de euros extra previstos se destinen a las escuelas: 3 millones para refuerzo educativo gratuito y 1 millón para actividades extraescolares gratuitas y para los niños más vulnerables.
En el caso de la congelación de la tasa de albergues, el gobierno de Collboni también ha recibido el apoyo de Junts y ERC, mientras que BComú, PP y Vox lo han rechazado. El teniente de Economía, Jordi Valls, ha defendido mantener el mismo precio al considerar que la realidad de estos establecimientos es «diferente de la de otros establecimientos turísticos».
De este modo, Collboni ha logrado sacar adelante dos medidas clave en materia turística, pero no ha superado el primer examen del curso político tras las vacaciones de verano: la propuesta de ordenanzas fiscales para 2027 ha caído en su primer paso por el Pleno. Más allá del IBI de los hoteles, el punto que no ha prosperado también planteaba mantener congelados los impuestos para familias, autónomos y pequeñas y medianas empresas.
5
