La salud mental en España: solo el 44% valora positivamente su bienestar emocional
La Dra. Daniela Silva, de Cigna Healthcare España, advierte de que la exigencia constante y la falta de descanso se han normalizado, y propone seis hábitos cotidianos para cuidar el bienestar emocional.
Por Inés Benítez
Solo el 44% de los españoles valora positivamente su bienestar mental, según los datos recogidos en un informe sobre salud mental. El estudio también revela que el 32% de la población ha tenido dificultades para realizar sus actividades personales, mientras que un 29% ha reducido el tiempo dedicado a ellas y otro 29% ha limitado sus actividades habituales con familiares y amigos. Estas cifras reflejan que el malestar emocional condiciona la vida cotidiana de una parte significativa de la sociedad.
La Dra. Daniela Silva, especialista en Medicina Interna y E Health Medical Manager de Cigna Healthcare España, señala que el problema no solo depende de cómo se afronta el día a día, sino también de las circunstancias y hábitos que rodean a cada persona. El ritmo de trabajo, la exposición a estímulos digitales, las relaciones personales o la falta de descanso pueden afectar al bienestar emocional. «Hemos normalizado un ritmo de vida en el que parece que siempre tenemos que estar ocupados, disponibles y conectados, hasta el punto de sentir culpa por descansar o no hacer nada», explica la doctora Silva.
Según la especialista, esta exigencia constante se ha asumido como algo natural sin plantearse cómo puede afectar a la salud mental. «Si apenas dejamos espacio para desconectar y recuperarnos del estrés cotidiano, resulta más difícil gestionar las emociones y afrontar las dificultades», añade. Por ello, adoptar una mirada preventiva, reconocer los propios límites e introducir pequeños cambios en la rutina es una forma de cuidar la salud mental y evitar que el estrés se acumule.
El malestar puede estar relacionado con factores externos como la presión social, el ritmo de vida, las dificultades para conciliar, la incertidumbre económica, las relaciones personales, la sobrecarga de responsabilidades, la falta de descanso o la exposición constante a las pantallas. En el caso de los jóvenes, las redes sociales pueden afectar al bienestar emocional por la comparación constante o la exposición a determinados contenidos. Casi uno de cada tres adolescentes afirma haberse sentido estresado, triste o socialmente excluido por su uso, mientras que un 45% reconoce que tiende a compararse con otras personas, según datos de la Comisión Europea.
Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, los expertos de Cigna Healthcare proponen seis medidas cotidianas para cuidar el bienestar emocional. La primera es desconectar de las pantallas y priorizar las relaciones presenciales, estableciendo momentos sin móvil y evitando consultar las redes de forma automática. La segunda es buscar la luz natural incluso en los días más ocupados, ya que interviene en la regulación del sistema nervioso y del estado de ánimo. La tercera es utilizar el ejercicio para regular el estrés y la rumiación, sin convertirlo en una obligación más.
La cuarta medida es mantener una alimentación saludable sin caer en la rigidez, evitando que las pautas estrictas generen culpa o rechazo de planes sociales. La quinta es crear las condiciones para un descanso reparador, cuidando el entorno de descanso, especialmente la temperatura. Y la sexta es dejar algunos momentos del día sin nada previsto. Estas recomendaciones buscan reducir el impacto de un ritmo de vida que, según los expertos, dificulta la gestión emocional y la recuperación del estrés cotidiano.
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