Guterres alerta de que el poder «está fuera de control» y confronta dos modelos: «la ley o la fuerza»
El secretario general de la ONU advierte ante la Asamblea General de que el mundo se ha vuelto imprevisible y puede dividirse en dos bloques enfrentados si no se frena la dinámica actual.
Por Marcos Esteban
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha advertido este martes ante la Asamblea General de que el poder en el mundo actual «está fuera de control» y que el planeta se enfrenta a una disyuntiva decisiva: «Es la ley o la fuerza». En la apertura de la sesión número 81 del organismo, celebrada en Nueva York, el dirigente portugués sostuvo que el mundo se ha vuelto imprevisible y que, si no se pone freno a esta dinámica, puede «dividirse en dos bloques enfrentados».
Guterres, que encara el final de su mandato, centró su intervención en el concepto de poder y en cómo este se ha transformado en los últimos años. «Las instituciones son mejores cuando el poder está equilibrado», apuntó, antes de señalar cuatro elementos que se han convertido en puntos de coerción en las relaciones internacionales: el poder militar, el económico, el climático y el tecnológico. «No hay crisis separadas, todas son parte de la misma historia: la historia del poder», afirmó ante los representantes de 71 países.
El secretario general hizo un repaso por los principales conflictos abiertos en el mundo, como los de Ucrania, Gaza, Sudán o Myanmar, y se detuvo especialmente en la situación de Palestina. Advirtió de que la permanencia de asentamientos israelíes en Cisjordania «agita el fantasma de la limpieza étnica» y llamó a los gobiernos a impedir que «la solución de dos Estados desaparezca ante nuestros ojos». En este contexto, lamentó que el Ejecutivo de Donald Trump haya vuelto a denegar el visado al líder de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, que tendrá que intervenir esta semana en el debate por videoconferencia.
Guterres también alertó sobre el aumento de la producción de armamento y la entrada en una nueva fase de rearme global, y recordó que la paz «no es la ausencia de guerra», sino la intención firme de que los conflictos no se desarrollen. Criticó que en la era actual «coincidan el poder militar, el económico y el tecnológico», y dedicó una parte relevante de su discurso a los avances de la inteligencia artificial. «El poder ya no viene del territorio o del dinero, ahora viene de los datos y del algoritmo», subrayó, al tiempo que avisó de que ese poder «está concentrado en unos pocos» y «cambia a mucha velocidad».
El dirigente portugués recordó que ya advirtió de esta tendencia en un discurso ante la misma Asamblea en 2017 y que, casi una década después, su confirmación ha llegado. «El peligro no es la tecnología, es la tecnología sin responsabilidad», añadió, antes de reclamar más responsabilidad institucional frente a una capacidad de control que está «en manos de unos pocos» y, sobre todo, «en manos privadas», en una referencia implícita a las grandes tecnológicas. «El primer cometido de los gobiernos es proteger a la gente, y tienen que hacerlo también con la IA, con transparencia y confianza», exigió, comparando el escenario actual con la época de la Guerra Fría.
La crisis climática también ocupó un lugar destacado en su intervención. Guterres instó a «dejar de priorizar el beneficio económico» y advirtió de que el cambio climático hace que la gente pague más por comida, seguros o servicios básicos. «El que contamina, debe pagar», sentenció. En el que quizá es el momento más delicado para la ONU en su historia reciente, el secretario general defendió la institución: «La cooperación global es indispensable: ese lugar para la cooperación son las Naciones Unidas». «En todos los esfuerzos hay que asegurarse de que ningún país se queda atrás», añadió, poniendo el foco en los más vulnerables. «Los niños no pueden ser nunca el test para los sistemas sin reglas y las decisiones vitales nunca pueden estar subordinadas a robots», concluyó entre aplausos.
En palabras de Guterres, «la paz, la seguridad, el clima y la tecnología son las grandes pruebas del presente y del futuro», pero en todo ello «el factor decisivo es el poder». «La ONU existe porque el poder necesita reglas y esas reglas son la paz, el desarrollo y los derechos humanos», zanjó.
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