La ultraderecha gana en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y la CDU de Merz se hunde a su peor resultado histórico
La AfD se impone con un 38% de los votos en el estado del noreste alemán, mientras el partido de Merz cae al 5%, su mínimo histórico. En Berlín, Die Linke gana por primera vez con un 26%.
Por Inés Benítez
La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha ganado las elecciones regionales celebradas este domingo en el estado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, en el noreste del país, con un 38% de los votos, según los sondeos a pie de urna publicados por la cadena pública ZDF. El resultado supone un crecimiento de casi veinte puntos respecto a los comicios anteriores, cuando obtuvo un 19%, y consolida el avance electoral de la formación en el este de Alemania.
El partido conservador del canciller Friedrich Merz, la Unión Cristianodemócrata (CDU), se queda en el 5%, su peor resultado histórico en unas elecciones regionales y muy cerca del umbral necesario para obtener representación en el Parlamento estatal. Los socialdemócratas del SPD alcanzan el 36,5%, a solo 1,5 puntos de la AfD, según los mismos sondeos. Las encuestas publicadas por el servicio público Tagesschau repiten el mismo orden con ligeras variaciones en los porcentajes.
En Berlín, donde también se celebraron elecciones regionales, la izquierda de Die Linke se ha convertido por primera vez en la primera fuerza de la capital con un 26% de los votos. La CDU de Merz queda en segundo lugar con un 20%, seguida de Los Verdes (15,5%), la AfD (13,5%) y el SPD (12%). Es el mejor resultado de la ultraderecha en la capital hasta la fecha. La candidata de La Izquierda es Elif Eralp, una jurista de raíces turcas que podría convertirse en la primera dirigente poscomunista de Berlín en la historia de la República Federal.
El canciller Merz ha reconocido la derrota en Mecklemburgo-Pomerania Occidental con dureza: «No podemos maquillar el resultado en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, es un desastre». En su comparecencia, ha advertido de que «la confianza en las instituciones de nuestro país está decayendo y se ve socavada por partidos radicales tanto de izquierda como de derecha», y ha confirmado que seguirá en el cargo: «Lo que hay que hacer ahora requiere firmeza, constancia y paciencia. Yo voy a demostrarlo: como presidente del partido CDU y, sobre todo, como canciller federal de nuestro país».
A pesar de su victoria, la AfD no ha logrado la mayoría absoluta en la Cámara regional, compuesta por 71 escaños. Necesitaría un socio de coalición o el apoyo tácito de otra formación, pero el resto de partidos ha descartado oficialmente cualquier acuerdo. Tampoco es suficiente para que continúe la coalición rojo-rojo entre SPD y Die Linke. Si Los Verdes entran finalmente en el Parlamento regional, el SPD podría intentar formar un gobierno rojo-rojo-verde. También serían posibles gobiernos en minoría, como ya ocurre en Turingia y Sajonia.
El resultado de este domingo se suma al obtenido el pasado 6 de septiembre en Sajonia-Anhalt, también en la antigua República Democrática Alemana, donde la ultraderecha arrasó con un 43,8% de los votos, más del doble que en 2021. En aquella cita, la CDU de Merz perdió la mitad de sus votos, sumiendo al líder alemán y a su partido en una grave crisis política. Merz es el canciller con peores niveles de popularidad desde que hay registros, pero ha dejado claro que luchará por mantener su cargo. «Rendirse no es una opción para mí», declaró tras la debacle electoral en Sajonia-Anhalt.
El canciller tiene previsto reunir la misma noche de las elecciones a su círculo más cercano de dirigentes del partido. Para ello, ha convocado a la presidencia de la CDU a una reunión formal en la sede de la formación en Berlín, a diferencia de lo que ocurrió en los anteriores comicios regionales.
