Meloni despliega 500 militares en Milán y aprueba un decreto urgente contra los disturbios juveniles
El Gobierno italiano presidido por Giorgia Meloni ha aprobado un decreto ley de urgencia que amplía el arresto preventivo para menores de 14 a 17 años y envía 500 efectivos del Ejército a Milán tras los graves disturbios del fin de semana, con más de 200 detenidos.
Por Inés Benítez
El Gobierno italiano ha decidido responder con dureza a la ola de disturbios que ha sacudido varias ciudades del país durante el fin de semana. La primera ministra, Giorgia Meloni, presidió una reunión de urgencia con su Gabinete de Seguridad y anunció un paquete de medidas que incluye el despliegue inmediato de 500 efectivos militares en Milán y un decreto ley que endurece las herramientas policiales y judiciales contra los actos vandálicos.
La medida más controvertida es la ampliación del arresto preventivo para menores de entre 14 y 17 años en casos de saqueo y vandalismo. El Ejecutivo prevé aprobar el decreto este martes sin pasar por el Parlamento, aunque trasladará algunas disposiciones al proyecto de ley de seguridad que ya está en trámite en el Senado. Según medios italianos, se trata de una de las respuestas más duras contra la delincuencia juvenil en el país, motivada por el hecho de que el 80% de los detenidos por los disturbios son menores de edad.
La nueva normativa también habilitará legalmente el arresto en diferido e impondrá la prohibición de reunión para cualquier persona identificada en los disturbios grupales. Además, el decreto endurecerá de forma drástica los castigos contra los cortes de carreteras, una medida que responde a las recientes huelgas y protestas de transportistas en el sur de Italia. En paralelo, el plan de seguridad reforzará la operación «Calles Seguras» con el envío inmediato de 500 militares a Milán para colaborar con la policía en tareas de vigilancia y disuasión.
Los disturbios del domingo dejaron imágenes de gran violencia, especialmente en la capital lombarda. Más de 5.000 personas, en su mayoría jóvenes encapuchados y vestidos de negro, se concentraron en la Plaza del Duomo, donde comenzaron a lanzar petardos, piedras y botellas contra los agentes, levantaron barricadas y saquearon comercios y supermercados. La policía desplegó un amplio contingente de antidisturbios y utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los radicales. Las autoridades informaron de más de 200 detenidos solo en Milán, en su mayoría menores de edad y extranjeros.
Los incidentes también se reprodujeron en Turín, Bolonia, Bérgamo, Brescia y Roma, aunque fue Milán donde la situación alcanzó mayor gravedad. Medios locales describieron el escenario como una «guerra de guerrillas». Meloni se pronunció a través de la red social X para anunciar la reunión urgente y calificó a los manifestantes de «matones que aprovechan las manifestaciones para sembrar el caos». La primera ministra acusó a los grupos radicales de atacar a quienes garantizan la seguridad y de tomar las ciudades como rehenes.
Con este despliegue militar, Italia se convierte en el primer país europeo que saca el Ejército a la calle para hacer frente a disturbios protagonizados por grupos radicales. La decisión supone un paso sin precedentes en la respuesta del Ejecutivo de Meloni, que busca combinar la mano dura policial con un marco legal más severo para atajar una violencia callejera que ha puesto en alerta a las principales ciudades del país.
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