Nueva denuncia reabre la investigación por una violación en grupo en la Universidad de Cornell
La gobernadora de Nueva York nombra a la fiscal general como fiscal especial tras criticar la gestión policial del caso, ocurrido en 2024 en una fraternidad de Cornell. Una demanda civil y documentos disciplinarios revelan contradicciones sobre el consentimiento y el consumo de drogas.
Por Iván Serrano
La investigación por una presunta violación en grupo en una fraternidad de la Universidad de Cornell, en el estado de Nueva York, ha sido reabierta después de que una nueva denuncia y una demanda civil hayan puesto en evidencia fallos en la gestión del caso por parte de las autoridades locales. La gobernadora Kathy Hochul anunció este jueves el nombramiento de la fiscal general, Letitia James, como fiscal especial para dirigir una nueva investigación penal, alegando que había perdido la confianza en el fiscal del condado de Tompkins, Matthew Van Houten.
Los hechos se remontan a octubre de 2024, cuando una mujer, identificada en los documentos judiciales como Jane Doe, denunció haber sido agredida sexualmente en la residencia de la fraternidad Chi Phi. Según la demanda civil presentada el 18 de septiembre contra Cornell y siete antiguos estudiantes, los acusados le administraron ketamina y la agredieron repetidamente. La mujer acudió a la policía del campus tres semanas después del suceso y ofreció un relato detallado, pero el fiscal del distrito decidió no presentar cargos penales ni impulsar una investigación más exhaustiva tras analizar un resumen policial de su declaración.
La decisión de Hochul se produjo después de que se conocieran los documentos de la investigación disciplinaria de la universidad, que incluyen extractos de las entrevistas realizadas a la denunciante y a los hombres acusados. En ellos, la mujer declaró que «se sentía como una presa» durante la agresión, ya que los agresores eran «como leones a mi alrededor». Los expedientes, muy censurados, ofrecen una cronología más completa, aunque a veces contradictoria, de los hechos y muestran cómo respondieron los hombres a las acusaciones.
La investigación de la universidad, llevada a cabo en virtud de la ley federal Título IX, incluyó 50 entrevistas a 32 testigos y 12 días de vistas. Un informe de 99 páginas sobre las conclusiones disciplinarias de un comité de audiencia del campus fue presentado esta semana por el abogado de uno de los acusados en el marco de una demanda que pretende anular la sanción impuesta por el centro y eliminarla de su expediente académico. Según los documentos, la mujer y varios de los hombres ofrecieron versiones similares sobre el consumo de drogas y las relaciones sexuales, pero difirieron notablemente en cuanto a qué parte de ello fue consentido.
El comité disciplinario determinó que, en un principio, ella consintió mantener relaciones sexuales con un miembro de la fraternidad y con un amigo de este, aunque posteriormente alegó en su demanda que la habían presionado para consumir ketamina, marihuana y alcohol, y que estaba demasiado intoxicada para dar su consentimiento. Entonces empezaron a aparecer otros hombres en la habitación, algunos atraídos por un mensaje que uno de los miembros envió a un grupo de Snapchat a la 1:42 de la madrugada utilizando un término vulgar para anunciar que el cuerpo de una mujer estaba a disposición de quien quisiera. Más tarde, otra persona del chat preguntó si la «tienda» seguía abierta.
La mujer declaró a los investigadores que su estado de embriaguez la había dejado parcialmente indefensa. Dijo que recordaba haber fumado marihuana y que sabía que había tomado ketamina —era la primera vez que lo hacía—, pero que no tenía un recuerdo claro de ello. La droga, según explicó, la dejó en un estado de «conciencia difusa».
La gobernadora Hochul criticó duramente la actuación policial. «¿En qué mundo la policía se enteraría por la víctima de que había sido violada en grupo y de que ella creía 100% que había sido violada, y no informaría de esas acusaciones al fiscal?», se preguntó este viernes en una rueda de prensa. Hochul se declaró «profundamente consternada» por cómo se manejó el caso y tildó de «fracaso» que se enviara un «expediente parcial». Según dijo, pese a que la víctima «no pudo haber sido más clara al afirmar que estaba segura de haber sido violada», no se incluyeron esas palabras en la información que trasladó la policía del campus a los fiscales. «No permitiré que nadie oculte este caso», aseveró.
La decisión de nombrar a James como fiscal especial ha sido duramente criticada por Donald Trump, quien mantiene un enfrentamiento con la fiscal general desde que esta ganó un juicio civil por fraude contra él en 2024. El caso sigue abierto y la nueva investigación penal deberá determinar si hubo responsabilidad penal en los hechos denunciados.
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