Redes de desinformación vinculadas a Trump apuntan a Brasil, las 'midterms' y España
Plataformas sociales, granjas de bots y tecnoligarcas afines a Trump operan campañas de manipulación electoral en Brasil y preparan el terreno para las elecciones de mitad de mandato en EE UU y los comicios españoles, según denuncias de partidos y expertos.
Por Elena Lozano
Las principales plataformas sociales se han convertido en el campo de juego de campañas de desinformación y manipulación política impulsadas por agentes internacionales vinculados a Estados Unidos, Israel y líderes ultraderechistas de América Latina. La denuncia del senador Bernie Sanders en la red X ha puesto el foco en el papel de los tecnoligarcas: «Meta, de Mark Zuckerberg, cerró la cuenta de No Kings durante horas en pleno apogeo de sus protestas. Meta suprimió cuentas que apoyaban al presidente de Brasil, Lula da Silva, en las recientes elecciones. TikTok, de Larry Ellison, bloqueó la publicidad de un documental que criticaba a Elon Musk», afirmó Sanders, antes de sentenciar: «Luchad. Derrotad a la oligarquía. Defended la democracia».
Ese es el terreno que se está disputando: la propia democracia, a menudo imperfecta e incompleta. Entran en juego granjas de bots, publicaciones manipuladas con inteligencia artificial y la parcialidad de tecnoligarcas como Zuckerberg, Musk o Ellison, que mantienen encuentros frecuentes con Donald Trump en la Casa Blanca. En Brasil, el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula acudió a los tribunales para denunciar que Meta favorecía la viralidad de publicaciones relacionadas con Flavio Bolsonaro, mientras su inteligencia artificial bloqueaba la creación de carteles con Lula presidente, algo que no ocurría con el candidato ultra. La regulación de las plataformas digitales fue uno de los primeros grandes choques entre Lula y los tecnoligarcas, que desde enero pasado cuentan con un aliado fundamental en la Casa Blanca.
Ya Jair Bolsonaro llegó a la presidencia de Brasil con una campaña plagada de bulos y mentiras en redes sociales. Ocho años después, con una IA mucho más desarrollada y algoritmos más perfeccionados, la situación es más compleja para los candidatos que no tienen afinidad con el eje Trump-tecnoligarcas, engrasado por creadores de granjas de bots para viralizar contenidos a favor o en contra de un rival. El ejemplo paradigmático es el de Cerimedo, aliado de Javier Milei y de Javier Negre, detenido por el intento de asesinato de su esposa, Nadia Beller, y actor imprescindible en las victorias recientes de candidatos afines a Trump, desde Honduras hasta Bolivia. Allí el Gobierno ha detenido al fiscal general Roger Mariaca, señalado por el Departamento de Estado de EE UU, después de que este investigara a Cerimedo, colaborador del presidente Rodrigo Paz.
Cerimedo no solo mantiene buenas relaciones con los presidentes ultras latinoamericanos. También trabaja estrechamente con Brad Parscale, experto en desinformación en redes que sirvió a Trump durante nueve años desde 2011, fue asesor principal de datos y operaciones digitales de su campaña presidencial en 2020 y ahora está en nómina del Gobierno de Israel. Cerimedo ha frecuentado además al hijo mayor de Trump, Donald Jr., junto con Parscale, y su esposa ha asegurado que tiene conexiones con la CIA. La segunda presidencia de Trump se caracteriza por un efecto dominó en los gobiernos latinoamericanos, que caen uno tras otro hacia la extrema derecha con los mismos actores en cada teatro de operaciones, todos alineados con Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio.
Trump también ha expresado simpatías por el húngaro Viktor Orbán, el polaco Karol Nawrocki, el británico Nigel Farage y la ultraderecha alemana AfD. Además, señala a Macron por las movilizaciones en Francia, contraponiendo esas protestas, que asocia con la migración, a su agenda ultra de cierre de fronteras. Parscale tuitea en la misma línea. El siguiente hito son las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, dentro de dos semanas, para las que ya se ha denunciado el boicoteo de Meta a las cuentas de No Kings. Después llegan los comicios en España, dentro de cinco, donde el Gobierno, uno de los más antagonistas del planeta con la Casa Blanca, se juega su supervivencia frente a una coalición de derechas que incluye a los trumpistas de Vox. El último episodio de esa ofensiva ha sido la amenaza de gravámenes contra navíos españoles en venganza por el cierre de los puertos españoles a mercantes con armas para Israel.
«Especialmente tras las elecciones de mitad de mandato, existe un riesgo real de que Estados Unidos dirija su atención hacia España», afirma Connor Mulhern, investigador experto en campañas que ha trabajado sobre las conexiones en torno a Cerimedo y sobre cómo los dirigentes políticos maniobran con Meta. Mulhern añade que «resulta extremadamente difícil rastrear estas operaciones, sobre todo porque implican el uso de bots u otras manipulaciones entre bastidores que son difíciles de detectar, pero aquí hay algunas señales». En este sentido, señala la difusión de más de 152.000 mensajes que el Departamento de Seguridad Nacional de EE UU tenía sobre José Luis Rodríguez Zapatero desde hace más de cinco años, relacionados con el caso Plus Ultra, como ejemplo de las maniobras de la Administración Trump para dañar al Gobierno de Pedro Sánchez mediante la exposición de información.
3
