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Evolut

11 de octubre de 2026

Mundo 6 min

Trump levanta las sanciones al petróleo ruso y Putin gana margen para su presupuesto de guerra

La decisión de Washington de poner fin a la prohibición de comprar hidrocarburos rusos, vigente desde abril de 2022, alivia las cuentas del Kremlin y reduce su incentivo para negociar un alto el fuego. Zelenski la califica de regalo a Putin e impropia de un aliado.

Putin recibe de Trump el mejor regalo de cumpleaños

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto fin a la prohibición de comprar petróleo, gas y carbón rusos, una medida en vigor desde el 1 de abril de 2022, tras el inicio de la guerra en Ucrania. La decisión, adoptada esta semana, supone un balón de oxígeno para el Kremlin en un momento de estrechez fiscal y llega apenas unos días después del 74 cumpleaños de Vladímir Putin, que no recibió felicitación oficial pero sí lo que los analistas rusos describen como el mejor regalo posible.

Putin había insistido en varias ocasiones en que una tregua energética entre Rusia y Ucrania no resolvería los problemas del mercado internacional. Solo la reanudación del bombeo de crudo y productos petrolíferos rusos, sostenía, podría estabilizar los precios. Consciente de que un acuerdo con Irán parece ahora imposible, Trump optó por levantar el bloqueo sobre los hidrocarburos rusos, una medida que la Unión Europea y numerosos congresistas estadounidenses, tanto republicanos como demócratas, habían respaldado hasta ahora.

La noticia llega en un momento delicado para Moscú. Putin quiere aprobar un presupuesto de guerra para el próximo trienio con un gasto en defensa de 600.000 millones de dólares. Rusia, cuyos beneficios por exportación de hidrocarburos han caído un 17% este año pese al alza de los precios del crudo, ha tenido que aumentar los impuestos y adoptar medidas de austeridad impopulares para equilibrar las cuentas. La economía está estancada y el déficit público representa ya el 2,2% del PIB, con predicciones de alcanzar el 3% a finales de año, el doble de lo previsto.

Los expertos rusos consideran que la decisión de Trump es coyuntural, condicionada por las elecciones del 3 de noviembre, pero al mismo tiempo la interpretan como una confirmación de que «no existe ningún aislamiento de Rusia», solo un bloqueo occidental. El politólogo Malek Dudakov admitió a medios locales que Trump «ha tenido que recurrir a medidas desesperadas para mejorar sus índices de popularidad y evitar una derrota», y añadió que Moscú lo aprovecha para «presionar a Trump y su Administración en el marco del proceso de paz».

El levantamiento de sanciones reduce drásticamente los incentivos de Rusia para negociar un alto el fuego, al menos mientras dure el acuerdo, previsto hasta abril de 2027. Durante su conversación telefónica del viernes, Putin aseguró que pensará «cuándo» se pueden reanudar las negociaciones tripartitas, estancadas desde febrero. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, no tardó en mostrar su ira y calificó el acuerdo como «un regalo» para Putin y algo «impropio de un aliado». Le secundaron la Unión Europea y numerosos legisladores estadounidenses.

Días antes, Zelenski ya había denunciado la hipocresía estadounidense de hacer negocios con Rusia mientras lamentaba «el punto muerto» en las negociaciones de paz. La decisión se produce después de la muerte de más de 100 civiles ucranianos en la última semana, según la ONU. «Trump y Zelenski nunca congeniaron», comentó el especialista en relaciones internacionales Fiódor Lukiánov, quien atribuye la frialdad a la negativa del ucraniano a cooperar con Trump para perseguir judicialmente a Hunter Biden por sus negocios en Ucrania.

Según informa Axios, Trump intentó convencer hasta en seis ocasiones a Zelenski para que suspendiera los ataques contra las refinerías rusas, pero este pidió a cambio que Moscú cesara los bombardeos contra su infraestructura energética. Washington exigía concesiones unilaterales inaceptables para Kiev. Para Trump, los ataques ucranianos y rusos no son iguales, ya que los primeros «también dañan a Estados Unidos». El propio presidente lo confirmó el sábado: «Le dijimos “puedes hacer lo que quieras con Rusia, pero no ataques las refinerías”, porque ese es un problema mundial que él está causando». Además, hizo suyo un argumento habitual de la propaganda rusa: «Ha llegado el momento de que Ucrania tenga un nuevo presidente».

«Ucrania hará todo lo posible para torpedear el acuerdo», pronostica Lukiánov. El viernes, los ucranianos atacaron una refinería en la región siberiana de Omsk, a unos 3.000 kilómetros de la frontera, y el sábado una terminal petrolera en la región sureña de Rostov. Desde junio, los drones ucranianos han golpeado una treintena de refinerías rusas, algunas de las cuales han tenido que suspender operaciones, lo que ha reducido la capacidad de procesamiento nacional a niveles de hace veinte años. El experto Alexéi Mujin advierte que «ahora EEUU está interesado en el cese de los ataques contra las refinerías rusas, pero después del 3 de noviembre ya no lo estará». Según Financial Times, un alto funcionario ucraniano fue tajante: «Incendiaremos sus refinerías». Fuentes oficiales citadas por RBK-Ucrania confirmaron que Ucrania continuará los ataques mientras no haya una tregua energética.

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Inés Benítez

Autor

Redactora cultural

Inés Benítez cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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