Un terremoto de magnitud 7,7 sacude Panamá y provoca derrumbes en Penonomé
El seísmo, con epicentro cerca de Tonosí, ha derribado parte de un hotel, la catedral y la sede de la Gobernación de Coclé. La alerta de tsunami para varios países del Pacífico se ha levantado tres horas después. No hay víctimas confirmadas.
Por Inés Benítez
Un terremoto de magnitud 7,7 ha sacudido este viernes el sureste de Panamá y ha causado derrumbes en edificios emblemáticos de Penonomé, una de las localidades más afectadas. El seísmo, que se ha producido a las 12:56 hora local (17:56 GMT) con una profundidad de diez kilómetros, ha tenido su epicentro a doce kilómetros de Tonosí y a unos 239 kilómetros de Ciudad de Panamá, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). La magnitud, calculada inicialmente en 7,6, ha sido revisada al alza hasta 7,7. Tras el temblor principal se han registrado réplicas de 6,1, 6,0 y 5,3.
En Penonomé, situada a 150 kilómetros de la capital, la parte trasera del Hotel Dos Continentes, de tres plantas, se ha desplomado sobre los coches estacionados en la zona. El establecimiento se encuentra junto a la carretera y los bomberos han inspeccionado el área. El terremoto también ha derribado una de las dos torres de la catedral de San Juan Bautista, donde en ese momento varios sacerdotes y el obispo de Penonomé, Edgardo Cedeño, mantenían una reunión. En la sede de la Gobernación de Coclé, uno de los costados ha colapsado por completo y ha dejado las oficinas al descubierto, mientras que el otro ha sufrido grietas.
Las autoridades no han ofrecido todavía un balance general de víctimas, aunque en el recorrido realizado junto a los rescatistas no se han registrado muertos ni heridos. El presidente panameño, José Raúl Mulino, se ha desplazado a Penonomé acompañado de la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, para recorrer las zonas afectadas y coordinar la ayuda. Mulino ha agradecido las muestras de solidaridad de otros gobiernos y ha pedido mantener la calma, advirtiendo de que «no se debe usar lo sucedido para generar alarmas y desorden».
El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos había emitido una amenaza para las costas del Pacífico de Colombia, Ecuador, Guatemala y Nicaragua. El aviso ha sido levantado tres horas después. En Chile, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada había establecido un estado de precaución para la Isla de Pascua. La sacudida se ha sentido con fuerza en algunas zonas de Ciudad de Panamá, donde varios edificios del centro financiero han sido evacuados preventivamente. También se han registrado destrozos por la caída de tejados en algunas plazas comerciales. En la calle 50, una de las principales arterias de la capital, numerosos ciudadanos se han agrupado a la espera de posibles réplicas.
El Aeropuerto Internacional de Tocumen ha anunciado el cierre temporal de sus instalaciones y la evacuación del personal administrativo. La reanudación de las operaciones queda condicionada a la comprobación de las condiciones de seguridad de las instalaciones y de la torre de control. El Canal de Panamá, por su parte, ha informado de que mantiene con normalidad el tránsito de buques. Sus responsables han activado los protocolos de emergencia y los equipos técnicos inspeccionan las instalaciones para localizar posibles afectaciones, sin interrumpir las operaciones. La vía, por la que pasa entre el 3% y el 5% del comercio mundial, tenía este viernes 40 buques a la espera de cruzar: 37 con reserva y tres sin ella.
El seísmo se produce en un contexto de alta actividad sísmica en Latinoamérica. En Venezuela, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el pasado 24 de junio causaron una destrucción masiva en La Guaira, a unos 30 kilómetros de Caracas. Según el último informe del Gobierno venezolano del 24 de agosto, los seísmos dejaron al menos 6.509 muertos, 14.239 viviendas con afectaciones moderadas y 11.001 viviendas con daños graves. En Colombia, un terremoto de magnitud 7,4 el 10 de agosto afectó a 500 municipios de 16 departamentos, la mitad de los 32 que tiene el país, donde 486.917 personas pertenecientes a 303.934 familias sufrieron algún tipo de afectación. Las autoridades colombianas han cifrado los muertos en 335 y los heridos en 4.516.
5
