Ada Colau pide «llenar las calles» y critica a la izquierda que «no pone el cuerpo»
La candidata de Frente Amplio a las elecciones generales reclamó movilización social, acusó a la derecha de agitar la inseguridad y criticó al PSOE por limitarse a gestionar la desigualdad.
Por Iván Serrano
La candidata de Frente Amplio, Ada Colau, llamó a «llenar las calles» de cara a las elecciones generales y criticó a los políticos de izquierda que tienen un «piquito de oro» pero, según su argumento, luego «no ponen el cuerpo» para defender derechos. La intervención se produjo durante un mitin celebrado en Móstoles junto al cabeza de lista por Madrid, Emilio Delgado, el referente electoral de IU Toni Valero y la edil de Más Madrid en el municipio, Ana Tejero. Entre el público se encontraba el cómico Ignatius Farray.
Colau advirtió de que la derecha intentará hablar de «violencia» e «inseguridad» en esta campaña para dividir a la clase trabajadora. Citó como ejemplo a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, a la que situó en una derecha «tan señorita y pija», y le reprochó que hable de «terrorismo» y «violencia» para, en el fondo, «despreciar» a quienes protestan por la educación pública o la vivienda. «Negarse a proteger la mayoría social eso sí genera inseguridad», replicó.
La dirigente también se refirió a la trayectoria de las movilizaciones sociales de los últimos años, a las que dio su respaldo: el 15M, las marchas feministas del 8M, el movimiento «No a la guerra», las recientes protestas contra el genocidio palestino y las acampadas por el derecho a la vivienda. Frente a ese historial, preguntó quién «pone el cuerpo» cuando hay que defender un centro sanitario, parar un desahucio o proteger la escuela pública, y reclamó a los dirigentes «menos palabras y más» acción.
En su crítica al PSOE, Colau sostuvo que, cuando gobiernan en solitario, los socialistas se limitan a gestionar la desigualdad pero «jamás» combaten sus causas ni se enfrentan a los especuladores, algo que, según dijo, pudo comprobar cuando compartió con ellos el gobierno municipal del Ayuntamiento de Barcelona. Sobre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmó que da una imagen «simpática» y habla «mucho de amor» en la precampaña, pero que en gestión solo puede presumir de medidas impulsadas por la izquierda alternativa, como la subida del salario mínimo, la reforma laboral o los decretos de vivienda. Recordó también el caso de Maricarmen, una anciana que murió tras ser desahuciada en Madrid.
Por su parte, Emilio Delgado aseguró que Frente Amplio ha aumentado un 17% su intención de voto y se mofó del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, al que describió como «no es el lápiz más afilado del estuche» y como un «aliado inesperado» por sus declaraciones sobre recortes en pensiones o el derecho al aborto. Delgado situó en estas elecciones una batalla por la redistribución de la riqueza, similar a la que, según dijo, se ve en las protestas de Albania, Francia o Portugal, y afirmó que está en juego la «democracia». Si Feijóo y el líder de Vox, Santiago Abascal, llegan a la Moncloa, advirtió, no gobernarían ellos sino los «bancos» y las empresas del Ibex.
Toni Valero reivindicó que Frente Amplio es la izquierda que «no le da miedo gobernar» y que está dispuesta a asumir contradicciones para aplicar políticas a favor de la gente. Presentó la candidatura como la representante del «voto útil» en el espacio progresista y aspiró a ser la «llave» de un futuro Gobierno, con la promesa de aplicar impuestos a los especuladores en materia de vivienda y de expropiar pisos a los «fondos buitre».
Mientras tanto, en el plano parlamentario, PP y Vox apuran los plazos para alcanzar un acuerdo en el Senado que les permita reunir una mayoría suficiente frente a la izquierda, según recoge la información de otro medio sobre la negociación, que entra en su fase decisiva.
6
