Barcelona y Ceuta se unen el 12 de octubre en defensa de España
La celebración del 12 de octubre en Barcelona, con la participación de la activista ceutí Noelia, convoca una marcha en Madrid el 25 de octubre para denunciar la inacción del Gobierno ante la crisis migratoria en Ceuta.
Por Inés Benítez
La celebración del 12 de octubre en Barcelona se convirtió este año en un acto de defensa de Ceuta y de toda España. Bajo el lema de la unidad, el Paseo de Gracia se llenó de banderas españolas, catalanas y ceutíes, en una jornada que los organizadores calificaron como histórica. La convocatoria, impulsada por la sociedad civil catalana, contó con la presencia de Noelia, una mujer ceutí que se ha convertido en símbolo de la resistencia frente a la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma.
El discurso de Noelia, pronunciado ante una multitud en el centro de Barcelona, se centró en la situación que atraviesa Ceuta desde hace más de dos meses y medio. Según su testimonio, la ciudad sufre una invasión diaria con consecuencias letales, y denunció la traición del Gobierno al no resolver el problema. La activista afirmó que el Ejecutivo conocía lo que iba a ocurrir antes del 30 de julio y que, sin embargo, no activó las medidas necesarias. Sus palabras, según los asistentes, fueron un llamamiento a la unidad de todos los españoles para defender no solo Ceuta y las fronteras, sino la dignidad de toda la nación.
La jornada sirvió también para anunciar una nueva movilización. Las mujeres de Ceuta, conocidas como mujeres caballas, han convocado una gran marcha en Madrid para el próximo 25 de octubre. El objetivo es exigir al Gobierno que actúe frente a lo que consideran una dejación dolosa de funciones. Los organizadores esperan que españoles de todas las ideologías se sumen a la protesta para acabar con el cerco y el secuestro al que, denuncian, están sometidos los ceutíes.
La crisis de Ceuta ha vuelto al primer plano tras la detección de un nuevo buque marroquí en aguas territoriales españolas. Este hecho, revelado pocos días después de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, contradice la versión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien había calificado la incursión anterior como un hecho puntual. Desde Bruselas, Sánchez defendió la gestión de su Ejecutivo y aseguró que la situación se resolvió gracias a una interlocución fluida con Marruecos. Sin embargo, la aparición de esta nueva embarcación reabre las dudas sobre el control de las fronteras y la transparencia del Gobierno.
La visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, que pernoctaron en ambas ciudades, fue interpretada por los convocantes como un respaldo a la soberanía española. Durante su estancia, el Rey reafirmó que Ceuta y Melilla son partes irrenunciables de España y frontera europea. Este gesto, en un momento trascendental, ha sido utilizado por los organizadores de la marcha para subrayar la importancia de defender la integridad territorial frente a lo que consideran una amenaza exterior y una gestión gubernamental negligente.
La manifestación de Barcelona, celebrada pocos días después de la convocatoria de elecciones, multiplica sus beneficios para encabezar la iniciativa ciudadana. Los asistentes destacaron el ejemplo de Cataluña, que lleva quince años organizando actos en defensa de la Hispanidad, y ahora se une a la causa ceutí. La unión de las banderas de Cataluña y Ceuta bajo la enseña española simboliza, según los convocantes, la necesidad de superar divisiones ideológicas para salvar España.
La convocatoria del 25 de octubre en Madrid se presenta como una oportunidad para que todos los españoles, independientemente de su ideología, griten por Ceuta y exijan soluciones. Las mujeres caballas, que conocen de primera mano la situación, han hecho un llamamiento a la movilización masiva. La respuesta de la sociedad civil será clave para medir el apoyo a sus demandas y para presionar al Gobierno ante una crisis que, lejos de resolverse, sigue generando incertidumbre y preocupación.
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