Ceuta lleva al Supremo la inacción del Estado ante la crisis migratoria
El Gobierno de Ceuta denuncia ante el Tribunal Supremo la inactividad de la Administración General del Estado mientras unos 15.000 migrantes permanecen en la ciudad, 3.300 de ellos menores. El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, alerta de un aumento del 80% de la criminalidad y del 400% en urgencias, y advierte de que «la falta de normalidad se convierta en la nueva normalidad».
Por Inés Benítez
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta ha decidido acudir al Tribunal Supremo para denunciar la inactividad de la Administración General del Estado ante la crisis migratoria que atraviesa la ciudad desde la entrada masiva de miles de personas a través de la frontera con Marruecos. La decisión se produce 84 días después de aquel episodio y cuando, según los datos actualizados por el Ejecutivo ceutí, alrededor de 15.000 migrantes continúan en la ciudad, de los cuales unos 3.300 serían menores.
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha asegurado que la ciudad está «muy lejos de la normalidad» casi dos meses después de la entrada masiva y ha alertado de un incremento de la criminalidad del 80% y de un aumento del 400% en las urgencias hospitalarias. «Hay un riesgo de que la falta de normalidad se convierta en la nueva normalidad», ha advertido Vivas, que ha atribuido al Gobierno central la responsabilidad de la situación por el «manifiesto incumplimiento» de sus «obligaciones constitucionales» a la hora de proteger la integridad territorial de la ciudad autónoma.
En respuesta a las críticas, la ministra Elma Saiz ha defendido la actuación del Gobierno central y ha asegurado que desde el 10 de agosto se han registrado más de 12.700 retornos a Marruecos. De ellos, 12.142 se habrían producido de forma voluntaria y 536 mediante expulsiones. La ministra ha insistido en que el objetivo del Ejecutivo es recuperar la normalidad antes del 1 de noviembre, fecha en la que se celebra la tradicional fiesta de la Mochila.
Mientras tanto, los vecinos del barrio de Los Rosales denuncian problemas de convivencia, ruidos nocturnos y acumulación de basura. Las quejas también llegan desde una plaza comercial del centro, donde algunos propietarios aseguran que la situación está afectando a sus negocios y provocando cancelaciones de citas. A esta situación se ha sumado un nuevo contratiempo: un cero energético ha dejado sin suministro eléctrico a toda Ceuta tras la caída del grupo de distribución de la zona centro, una incidencia que ha terminado afectando al conjunto de la ciudad.
Vivas ha cuestionado la falta de preparación en los días previos a la entrada masiva del 30 de julio, ya que la capacidad de acogida de menores de Ceuta «había pasado de 180 a 800» en una semana. Además, ha afirmado que hizo una «petición de socorro» a todos los ministerios implicados para que hubiera refuerzos policiales, se desplegara al Ejército y se decretara la situación de emergencia. El presidente ceutí también ha defendido que el «ataque» a la «integridad territorial» debió ser contestado con «unas medidas proporcionales al daño causado», que a su juicio debería haber sido la salida «inmediata» de las personas migrantes que «se quedaron».
La crisis migratoria de Ceuta continúa sin visos de solución inmediata y con el Gobierno autonómico y el Ejecutivo central enfrentados por la gestión de la situación. La denuncia ante el Tribunal Supremo supone un paso más en la escalada de tensiones entre ambas administraciones, mientras los vecinos de la ciudad autónoma siguen denunciando los problemas de convivencia y la falta de normalidad en su vida diaria.
3
