El alcalde de Vilagarcía denuncia una agresión al grito de «rojo de mierda»
Alberto Varela, regidor socialista de Vilagarcía de Arousa y presidente de la Fegamp, presentará este lunes una denuncia por la agresión que sufrió el sábado en la terraza de un local, donde un vecino le propinó dos golpes en la espalda y le puso las manos al cuello mientras le insultaba por su ideología.
Por Elena Lozano
El alcalde de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) y presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), el socialista Alberto Varela, ha denunciado que sufrió una «violenta agresión» el pasado sábado en la calle al grito de «rojo de mierda». El regidor presentará la denuncia este lunes, según ha anunciado él mismo a través de un comunicado difundido en sus redes sociales.
Los hechos ocurrieron alrededor de las siete de la tarde en la terraza de un local de la localidad, donde Varela se encontraba celebrando el cumpleaños de un amigo junto a un grupo de personas. Según su relato, un hombre se encaró con el grupo al grito de «rojo de mierda». El supuesto agresor, que reside en la zona y al que tienen perfectamente identificado, bajó de su casa con la intención de encararse con el alcalde, al que logró propinar dos golpes en la espalda además de echarle las manos al cuello y empujarlo. Mientras se producía la agresión, el hombre también habría gritado: «¡Iros de putas con Ábalos!».
El regidor llamó a la Policía Local y a la Policía Nacional, que se personaron en el lugar, aunque el autor de los hechos ya no se encontraba en la zona. Fuentes consultadas por medios gallegos señalan que el agresor es un vecino de la localidad que ya había sido expulsado del pleno municipal en alguna ocasión.
En su comunicado, Varela ha querido agradecer al grupo de personas con las que estaba, que hicieron lo posible por separarlo a pesar de que en el intento recibieron también golpes, sin pensar siquiera en devolverlos. Entre esas personas se encontraba la hija pequeña del alcalde, que presenció la agresión. «Por ella, que hoy sigue preguntándome por qué ese hombre quiso pegarnos a todos y yo todavía no sé qué contarle, siento la especial obligación moral de reivindicar un mundo mejor y de manifestar mi más profunda repulsa a los violentos y a los impulsores del odio», ha escrito.
El alcalde ha subrayado que en episodios como este reside una de sus principales convicciones para hacer política: la defensa de la convivencia cívica. «Ninguna idea es tan importante como la que promueve la comprensión y la empatía. El odio nunca va a crear futuro y yo quiero un futuro mejor para mí, para mi hija y también para mi agresor. Hoy, mañana y cualquier día será un día feliz para seguir trabajando por ello. Hagámoslo juntos», ha añadido.
El secretario general del PSOE gallego, José Ramón Gómez Besteiro, ha expresado a través de sus redes sociales todo su apoyo ante un hecho que considera «intolerable». «Llevamos demasiado tiempo viendo cómo se normalizan los insultos y el señalamiento político. La derecha y la extrema derecha tienen una responsabilidad: dejar de alimentar una confrontación que acaba convirtiendo a la gente progresista en dianas», ha escrito. «La discrepancia nunca justifica el odio ni la violencia», ha concluido.
La agresión se produce en un contexto de creciente tensión política en España, donde los insultos y señalamientos a cargos públicos se han multiplicado en los últimos años. El propio Varela ha querido enmarcar lo ocurrido en esa dinámica y ha hecho un llamamiento a la convivencia frente a quienes, desde su punto de vista, alimentan el odio.
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