El PP reprocha al Gobierno no invitar al Rey al Consejo de Seguridad Nacional por Ceuta
El Partido Popular critica que Felipe VI no participara en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional convocada por la crisis de Ceuta. Génova considera que es un nuevo desplante de Pedro Sánchez a la Corona y denuncia una «rebeldía institucional absoluta» del Ejecutivo.
Por Inés Benítez
El Partido Popular ha cargado contra el Gobierno por la ausencia del rey Felipe VI en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional celebrada este martes para abordar la crisis migratoria en Ceuta. Fuentes de Génova consideran que se trata de un nuevo desplante del presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, hacia el jefe del Estado y sostienen que «están haciendo oposición hasta a la Corona».
La ley de Seguridad Nacional no incluye al monarca entre los miembros ordinarios del órgano, pero sí reserva un apartado especial para su participación: «Cuando el rey asista a las reuniones del Consejo, lo presidirá». Pese a ello, el PP rechaza que no se le haya invitado porque, en su opinión, «la seguridad nacional también afecta a la jefatura del Estado». Felipe VI ha acudido en anteriores ocasiones a consejos extraordinarios, como los convocados tras el estallido de la pandemia de Covid-19, la invasión rusa de Ucrania o el apagón eléctrico que afectó a la Península, todos ellos presididos por el monarca.
El principal partido de la oposición suma este episodio a otros recientes que, a su juicio, evidencian el distanciamiento del Ejecutivo respecto a la institución. El más cercano se produjo este verano y tuvo como protagonista al ministro de Transportes, Óscar Puente, quien calificó de «absoluta ignominia» una fotografía del monarca con el periodista Javier Negre, aseguró que la Casa Real había «cruzado la línea roja» e insistió en que Felipe VI, como «símbolo» del Estado, debía cuidar este tipo de gestos públicos. Además, semanas antes del parón estival, el Congreso dio un paso adelante en la tramitación de la despenalización de las injurias a la Corona.
Desde Génova atribuyen estos desaires a la «rebeldía institucional absoluta» en la que, dicen, se ha instalado Sánchez: «Le estorba la monarquía, las Cortes, los jueces que no piensan como él». Los populares también apuntan a la «descoordinación» en el seno del Ejecutivo, que consideran patente en el debate sobre si Felipe VI necesita el visto bueno del Gobierno para realizar una visita oficial a Ceuta. La ministra de Inclusión y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, señaló que es la Casa Real la «dueña» de la agenda del monarca, mientras que Puente afirmó que es el Ejecutivo quien decide los movimientos del rey, especialmente en cuestiones «de sensibilidad política».
Ese «cisma interno» también lo observan los populares en la cuestión del reparto de medio millar de menores a la Península. En un primer momento, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, se comprometió a «devolver hasta la última persona» de las más de 70.000 que accedieron de forma irregular a territorio español en julio desde Marruecos. Sin embargo, el ministerio de Sira Rego anunció posteriormente un plan para el traslado urgente de 500 menores no acompañadas y su reparto entre las comunidades autónomas.
Las mismas fuentes han recordado las discrepancias entre Saiz y Puente al destacar que este martes los ministros de Interior y de Defensa «vuelven a dar versiones contradictorias» sobre si los servicios de inteligencia alertaron al Ejecutivo de lo que ocurrió el 30 de julio. «Robles dice que el servicio de inteligencia advirtió de posibles movimientos en la frontera de Ceuta y Marlaska dice que no es verdad», han resumido. Tanto si el CNI emitió esa advertencia como si no, los populares consideran que el presidente del Gobierno «debería marcharse» porque ya son «demasiados casos en los que Pedro Sánchez no se entera de lo que pasa en su entorno y, cuando se entera, reacciona de manera inadecuada».
El último argumento del PP para sostener que el Gobierno está en «descomposición» es que en el comité de crisis creado tras el establecimiento del mando único para gestionar la situación en Ceuta no esté presente ninguno de los vicepresidentes del Ejecutivo. «El equipo le hace aguas por todos los sitios», insisten desde Génova, donde también comparan los perfiles de un Gobierno que arrancó el mandato con figuras de «potencia política muy distinta» como Nadia Calviño, María Jesús Montero o Teresa Ribera, con los de Carlos Cuerpo, Sara Aagesen y Yolanda Díaz, ninguno de ellos presente en el comité. El órgano está integrado por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, el delegado del Gobierno en la ciudad, el Centro Nacional de Inteligencia y todos los ministros implicados en la gestión de la crisis, con el asesoramiento del Departamento de Seguridad Nacional.
