El Supremo rechaza la medida cautelarísima del PP para obligar a los ministros a comparecer en agosto en el Senado
La Sala de vacaciones del Tribunal Supremo ha denegado la medida urgente solicitada por el PP para que el Gobierno garantizara en 24 horas la comparecencia de los ministros de Interior, Defensa y Presidencia en el Senado durante agosto. El tribunal considera que no se ha acreditado la urgencia especial que justifique sacrificar el derecho de audiencia del Ejecutivo y ordena tramitar el incidente por la vía ordinaria.
Por Inés Benítez
El Tribunal Supremo ha rechazado la medida cautelarísima solicitada por el Partido Popular para que se ordenara al Gobierno adoptar en un plazo máximo de 24 horas las decisiones organizativas necesarias para asegurar que los ministros comparezcan en el Senado durante este mes de agosto, en plena crisis migratoria en Ceuta. La Sala de vacaciones del Alto Tribunal argumenta que, a la vista de las alegaciones efectuadas, no se considera procedente conceder la medida cautelar inaudita parte, puesto que no se ha acreditado la especial urgencia legalmente exigible para proceder de esta manera con sacrificio del derecho de audiencia de la parte contraria.
El recurso fue presentado por varios senadores del PP ante las incomparecencias de los ministros de Interior, Defensa y Exteriores a las comisiones a las que estaban convocados este mes. Los populares solicitaban asegurar su asistencia durante la primera semana temporalmente útil y, en todo caso, antes de la finalización del período inhábil actual, que termina el 31 de agosto. En su escrito, el PP explicaba que Margarita Robles, Fernando Grande-Marlaska y Félix Bolaños debían comparecer en el Senado acogiéndose al ejercicio de su ius in officium, reconocido en el artículo 23.2 de la Constitución, que se refiere al derecho al ejercicio de los cargos públicos.
Sin embargo, el tribunal considera que la tutela solicitada no debe necesariamente producirse, para ser eficaz, dentro del periodo extraordinario del mes de agosto, del que resta únicamente una semana, si se tiene en cuenta que la resolución de la medida cautelar por su trámite ordinario no se demorará excesivamente. La resolución añade que ninguna razón se ofrece para justificar que el recurso perdería su finalidad legítima de amparar el derecho fundamental cuya lesión se invoca, el derecho al ejercicio del cargo representativo que la condición de senador conlleva, al que resulta inherente la facultad de control del Gobierno, por la sola circunstancia de que dicho control pudiera llevarse a cabo tras sustanciarse la medida cautelar con audiencia de la contraparte.
El PP también había solicitado que los magistrados ordenasen al Ejecutivo abstenerse de condicionar el cumplimiento de las convocatorias del Senado a su sustitución por comparecencias promovidas por el Gobierno ante el Congreso. Los recurrentes justificaban la medida cautelarísima en que cada día sin comparecencia prolonga la privación del derecho de los senadores en su control parlamentario al Gobierno, y advertían de que la tutela solicitada perderá su objeto si se demora.
La Sala subraya que no se advierte que vaya a desaparecer el interés público de la cuestión sustantiva que sustenta las peticiones de comparecencia, centrada en la grave crisis migratoria que viene padeciendo en estos días la Ciudad Autónoma de Ceuta. En la ponderación de los intereses en juego, concluye, no concurre la especial urgencia que justificaría sacrificar el derecho de audiencia de la parte contraria previo a la adopción de la decisión cautelar, que además sería de ejecución inmediata, por lo que dicho derecho podría resultar meramente ilusorio.
Por todo ello, el Supremo deniega la pretensión cautelarísima formulada y ordena la tramitación del incidente cautelar como ordinario, con audiencia de la parte contraria, para lo que da un plazo de diez días a la Abogacía del Estado para formular sus alegaciones. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha destacado este sábado que los numeritos del PP en el Senado no van a ningún lado, y ha recordado que en esta legislatura el PP en el Senado ha presentado 22 recursos ante el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional contra el Gobierno o el Congreso.
Por su parte, el PP ha asegurado que respeta el auto, pero deja claro que no resuelve el fondo del problema, y sostiene que ahora el Gobierno tendrá que explicar por qué se negó a comparecer. La decisión del Supremo llega en un contexto de tensión política por la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, que ha enfrentado al Ejecutivo y a la oposición en el control parlamentario durante el periodo estival.
