Felipe VI y Letizia inician su histórica visita a Ceuta y Melilla en plena crisis migratoria
Los reyes Felipe VI y Letizia viajan este martes a Ceuta y Melilla en la primera visita oficial de un jefe del Estado a las dos ciudades autónomas desde 2007. El viaje, que se extiende hasta el miércoles, busca normalizar la presencia de la Corona en ambos territorios, aún afectados por la entrada masiva de casi 80.000 inmigrantes desde Marruecos el pasado 30 de julio.
Por Elena Lozano
Los reyes Felipe VI y Letizia inician este martes un viaje histórico a Ceuta y Melilla, la primera visita oficial de un jefe del Estado español a las dos ciudades autónomas desde 2007. La agenda real se desarrollará los días 13 y 14 de octubre, casi dos décadas después de la última visita de Juan Carlos I y la reina Sofía a ambos territorios, y con Ceuta todavía lejos de recuperar por completo la normalidad tras la entrada masiva de casi 80.000 inmigrantes desde Marruecos el pasado 30 de julio.
El monarca reconoció este lunes ante los periodistas, durante la recepción en el Palacio Real, que afronta el desplazamiento «con ganas e ilusión». Será su primer viaje oficial a las dos ciudades autónomas desde su proclamación, y también la primera vez que un jefe del Estado pernocta en Ceuta durante la democracia, un elemento inédito que refuerza el simbolismo institucional de la visita.
El objetivo declarado por fuentes de Zarzuela es «normalizar» la presencia de los reyes en ambos territorios y que deje de ser una cita excepcional para convertirse en una visita más frecuente. Aunque la Casa Real y el Gobierno llevaban tiempo planeando el desplazamiento, el estallido de la crisis migratoria aceleró los planes. A finales de julio, Felipe VI se comprometió ante los presidentes de ambas ciudades autónomas a visitarlas, y desde entonces se negoció una fecha que finalmente se acordó el pasado 1 de octubre.
Pedro Sánchez no acompañará a los monarcas, pero sí lo harán dos miembros de su Ejecutivo con competencias relevantes en la gestión de la crisis: el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, en Ceuta, y la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, en Melilla. La situación en Ceuta sigue siendo tensa más de dos meses después de la entrada masiva. Hace tan solo una semana la Policía Nacional desalojó la playa del Trampolín, convertida en un poblado improvisado de chabolas, y en las últimas horas se ha completado el desalojo del Guano, otro asentamiento en la costa ceutí. Sin embargo, los triajes continúan y miles de personas permanecen en el centro temporal de acogida instalado en el puerto. En los últimos nueve días, cerca de 2.800 personas han vuelto voluntariamente a Marruecos, según cifró Ángel Víctor Torres, con lo que en total unos 11.026 inmigrantes han retornado desde el 10 de agosto.
La agenda oficial arrancará a las 12.30 horas con la recepción en el Ayuntamiento de Ceuta, donde los reyes mantendrán un encuentro con los miembros del Consejo de Gobierno —encabezado por Juan Jesús Vivas— y recibirán las llaves de la ciudad. Por la tarde visitarán el colegio público Vicente Aleixandre y el cementerio musulmán Sidi Embarek, donde rendirán homenaje a las personas fallecidas en el mar los días 30 y 31 de julio, la mayoría enterradas en este emplazamiento. La jornada concluirá con un encuentro con representantes de la sociedad ceutí en el Parador, donde pasarán la noche.
El miércoles 14, los actos se trasladarán a Melilla. A las 11.45 horas visitarán la Asamblea de la ciudad autónoma; por la tarde acudirán al colegio de Educación Infantil y Primaria Pintor Eduardo Morillas y, a las 17.45 horas, mantendrán un encuentro con una representación de la sociedad melillense, durante el que Felipe VI pronunciará un discurso. En sus últimas intervenciones públicas, el monarca ha puesto el foco sobre lo ocurrido en Ceuta y ha defendido la españolidad de las ciudades autónomas. «Lo acontecido en Ceuta este verano es inaceptable y plantea un desafío mayúsculo, desde el punto de vista de seguridad y orden público y humanitario», advirtió desde Finlandia, a la par que destacó la necesidad de ser «más eficaces y solidarios en la protección de la frontera exterior de la Unión».
El aroma a acontecimiento histórico envuelve a las dos ciudades autónomas. El último monarca en realizar un viaje oficial a ambas fue Juan Carlos I, acompañado por la reina Sofía, en 2007. Antes de aquel viaje, los ceutíes solo habían recibido a otro rey en el último siglo: Alfonso XIII acudió en 1927 tras el final de la guerra del Rif y la consolidación del Protectorado español en Marruecos. La última visita de un monarca español a Ceuta y Melilla desembocó en un enfrentamiento diplomático con Marruecos. El rey Mohamed VI calificó aquel viaje de «lamentable» y lo condenó a través de un comunicado, elevando el tono sobre la soberanía de ambas ciudades, al considerarlas «colonias y ocupadas». Rabat llamó a consultas a su embajador en España por un «periodo indeterminado». La visita se produce, además, apenas cuatro días después de que el monarca marroquí pronunciase un discurso ante el Parlamento en el que advirtió sobre las relaciones bilaterales, lo que añade incertidumbre sobre una posible reacción similar en el país vecino.
3
