Jupol alerta de que la acampada de Sol está copada por activistas de Samidoun, red vinculada al FPLP
El sindicato policial Jupol denuncia que la acampada de Puerta del Sol ha sido tomada por grupos ultraizquierdistas, entre ellos Samidoun, red pro-Hamás prohibida en Alemania y considerada pantalla del Frente Popular para la Liberación de Palestina. La Comunidad de Madrid denuncia ante la Fiscalía amenazas contra Ayuso.
Por Inés Benítez
La acampada de Puerta del Sol, en Madrid, ha dejado de ser un espacio reivindicativo para convertirse en un foco de radicalización. El sindicato policial Jupol, mayoritario en la Policía Nacional, ha alertado de que la plaza está «infestada» de activistas de Samidoun, una red pro-Hamás que ha sido designada como organización terrorista en Estados Unidos, Alemania y Canadá, y que en España lideró el boicot a la Vuelta ciclista en 2025. Según los agentes, las caras visibles del Sindicato de Inquilinas han abandonado el campamento, que ahora está copado por grupos ultraizquierdistas, entre los que destaca esta organización.
Samidoun está considerada por servicios de inteligencia y agencias de seguridad occidentales como «una organización pantalla que sirve como estructura internacional de recaudación de fondos para el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP)», un movimiento también catalogado como terrorista por la Unión Europea. Sus activistas en Sol lucen camisetas con el nombre de la organización y el pañuelo palestino, la kufiyya, y la plaza aparece plagada de banderas de Palestina. Alemania ha prohibido sus actividades en su territorio.
Junto a Samidoun, en la Puerta del Sol se concentran abertzales, bukaneros —el colectivo ultra del Rayo Vallecano— y grupos favorables a la okupación. La principal fuerza presente es la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS), una organización comunista vasca integrada en el Movimiento Socialista, escisión de la izquierda abertzale. Estos grupos, de extrema izquierda, anticapitalistas y antisistema, adoptan medidas para evitar la identificación policial: visten de negro, se embozan y ocultan sus tatuajes. «Cualquier ultra de extrema izquierda se mete en los Bukaneros, aunque no sea de Vallecas», explica Ibón Domínguez, portavoz de Jupol, quien resume la situación afirmando que en Sol está «lo peor de cada casa». Hasta el momento se ha identificado a cerca de una treintena de bukaneros.
La crisis de seguridad en el Kilómetro Cero de Madrid ha escalado en las últimas semanas. El pasado lunes por la noche, agentes de la Policía Municipal destinados en la calle Montera tuvieron que atrincherarse ante el ataque de un grupo de acampados y pedir apoyo a la Policía Nacional. Poco después, unos jóvenes solicitaron auxilio denunciando que un grupo trataba de agredirles. Cuando los agentes intentaban detener a uno de los atacantes, sus compañeros tiraron al suelo a un policía y comenzaron a patearlo «sin piedad», según relata Laura García, portavoz de Jupol. En el altercado resultaron heridos cuatro agentes, y los radicales impidieron el arresto del detenido refugiándolo en la acampada. Además de las patadas, lanzaron botellas contra los policías, alcanzando a uno en la cabeza y a otro en la pierna.
Los acampados también han sido responsables de agresiones a periodistas y de delitos de daños al patrimonio, además del consumo de drogas a plena vista. A pesar de ello, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, mantiene que la acampada es «pacífica» y ha ordenado a la Policía limitarse a velar por la seguridad ciudadana sin proceder al desalojo.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado este miércoles una denuncia ante la Fiscalía para que se esclarezcan los ataques que sufre por parte de los acampados, así como los daños a bienes protegidos. Los hechos, según la denuncia, son constitutivos de delitos de amenazas, injurias graves con publicidad, delitos de odio y daños, con las agravantes de género e ideología política. El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García, ha detallado en el escrito las amenazas, insultos y pintadas dirigidas a la presidenta, y pide identificar a los autores. La denuncia incluye un amplio reportaje fotográfico con carteles y grafitis como «Ayuso, muérete», «El ático de Ayuso lo vamos a quemar» o «Ayuso, te vamos a matar». También aparece un ataúd de cartón con el rostro de la presidenta y una pancarta que la rebautiza como «Israel Díaz Ayuso».
Jupol lleva dos semanas advirtiendo de la deriva radical de este asentamiento. La organización Samidoun, además, ha sido objeto de varias querellas admitidas recientemente por la Justicia, presentadas por Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM), contra los convocantes de los actos del 7 de octubre en Madrid y Barcelona, en los que se celebró públicamente la matanza perpetrada por Hamás en 2023, con más de 1.200 asesinados y centenares de secuestrados. Se les imputa enaltecimiento del terrorismo y humillación de las víctimas.
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