Rivera defiende la propiedad privada y critica las políticas de vivienda del Gobierno
El exlíder de Ciudadanos carga contra los decretos de vivienda del PSOE y pide concentrar el voto en partidos con capacidad de gobernar ante las elecciones del 29 de noviembre.
Por Elena Lozano
Albert Rivera ha terciado en el debate sobre la vivienda en España con una defensa cerrada de la propiedad privada y una crítica a las políticas impulsadas por el Gobierno. En una intervención en el programa Espejo Público, el exlíder de Ciudadanos afirmó que «en un país en el que nos falta ahorrar, no se puede criticar a quien ahorra, solo a quienes no dejan tener propiedad privada o no nos permiten ahorrar».
Sus declaraciones llegan en plena precampaña de las elecciones anticipadas del próximo 29 de noviembre, una cita electoral en la que el acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los asuntos centrales para buena parte del electorado. Los decretos de vivienda planteados por el PSOE en las últimas semanas, que inciden especialmente en el mercado del alquiler, han generado reacciones encontradas y han obligado a los distintos candidatos a pronunciarse.
Rivera cuestionó también el relato que, a su juicio, criminaliza a los propietarios. «El problema de políticas radicales como la de la vivienda es que hay mucha gente trabajadora a la que le ocupan el piso. ¿Esos señores qué son, fascistas?», se preguntó. Con estas palabras, el expolítico apelaba a la defensa de la propiedad privada frente a las medidas del Ejecutivo para gestionar la situación del mercado residencial.
Más allá de la vivienda, Rivera reconoció sus dudas sobre a quién votar en los próximos comicios. «Quien fundó y fue candidato de un partido tiene difícil decidir su voto en las próximas elecciones. Creo que hay que concentrar el voto en partidos que puedan gobernar», expuso. Una reflexión con la que aludía al surgimiento de nuevas formaciones, como Democracia21, y a alianzas entre distintas opciones, como Frente Amplio.
El exdirigente de la formación naranja auguró además un final de ciclo para el Gobierno de Pedro Sánchez, en un contexto en el que las dificultades de gran parte de la ciudadanía para acceder o mantener un hogar siguen generando preocupación. Las movilizaciones y acampadas que se han sucedido en distintas ciudades evidencian que son muchos los ciudadanos que reclaman un cambio significativo que les permita un mayor margen de maniobra en el mercado inmobiliario.
La intervención de Rivera se produce en un momento en el que el debate sobre la vivienda cruza por completo la agenda política. Los decretos del PSOE sobre el alquiler han abierto una brecha entre quienes defienden una mayor intervención pública para contener los precios y quienes consideran que las medidas penalizan a los propietarios y desincentivan la oferta. En ese pulso, el exlíder de Ciudadanos se sitúa del lado de los segundos, reclamando seguridad jurídica para quienes invierten y ahorran.
Con las elecciones del 29 de noviembre en el horizonte, el asunto de la vivienda se perfila como uno de los factores que pueden decantar la balanza del voto. Las propuestas de los distintos candidatos sobre este ámbito serán determinantes para amplios sectores de la población, especialmente para los jóvenes y las familias con dificultades para emanciparse o mantener su hogar. La posición de Rivera, aunque alejada de la primera línea política, mantiene su eco en un electorado que sigue atento a las recetas para un problema que no deja de crecer.
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