La visita del papa León XIV a España generó un impacto económico de 139,48 millones
El viaje apostólico del pontífice del 6 al 9 de junio, con paradas en Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, movilizó un presupuesto de 29,3 millones y dejó 3.080 empleos, según el informe de EY España.
Por Inés Benítez
La visita del papa León XIV a España, celebrada entre el 6 y el 9 de junio, dejó un impacto económico de 139,48 millones de euros, según el análisis elaborado por la consultora EY España sobre los efectos derivados de la organización del viaje del pontífice. El informe desglosa esa cifra en 56,32 millones de impacto directo, 50,32 millones de impacto indirecto y 32,84 millones de impacto inducido, y estima que la cita generó 3.080 empleos. Por cada euro de valor añadido bruto generado directamente por la visita, el impacto total en la economía española fue de 2,48 euros.
El coordinador general adjunto de la visita, Fernando Giménez Barriocanal, detalló en una comparecencia ante los medios que el presupuesto total ascendió a 29,3 millones de euros, repartidos entre las cuatro sedes del recorrido. En esos días, el pontífice completó 2.500 kilómetros con paradas en Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Del total del gasto, el 55,6% (16,3 millones) lo aportó el arzobispado de Madrid; el 15,7% (4,6 millones), el arzobispado de Barcelona; el 8,9% (2,6 millones), el obispado de Canarias; el 9% (2,62 millones), el obispado de Tenerife; y la Conferencia Episcopal Española aportó el 10,8% (3,16 millones).
Los fondos se emplearon en producción audiovisual, luz y sonido (7,08 millones); preparación y adecuación de espacios (6,7 millones); servicios profesionales y de seguridad (6,13 millones); alquiler de maquinaria (1,67 millones); publicidad (1,36 millones); mobiliario y decoración (1,19 millones); alquiler de espacios (1,07 millones); transporte (0,82 millones); telecomunicaciones (0,66 millones); y limpieza y gestión de residuos (0,59 millones). En cuanto a la financiación, el 44,7% (13,09 millones) de los ingresos procedió de empresas y entidades civiles; el 31% (9,1 millones), de distintas entidades de Iglesia; el 20% (5,8 millones), de las administraciones públicas; y el 4,3% (1,26 millones), de colectas y donativos.
Giménez Barriocanal precisó que solo los gobiernos de Canarias y Cataluña contribuyeron con aportaciones dinerarias. El gobierno insular entregó un millón de euros a cada diócesis (Tenerife y Canarias) y los cabildos medio millón a cada una, mientras que la Generalitat subvencionó 2,8 millones de euros. A esas contribuciones dinerarias se sumaron diversas aportaciones en especie, como la cesión de espacios y vehículos o la manutención de voluntarios, «sin las que el presupuesto se habría incrementado». Si se tienen en cuenta, el gasto alcanzaría los 31,09 millones de euros.
El coordinador subrayó el «enorme esfuerzo de austeridad» y el aprendizaje acumulado para explicar que el coste del viaje haya sido 20 millones inferior al de la JMJ de Benedicto XVI en 2011, que ascendió a 50,5 millones. «Son visitas que tienen poca comparación», dijo, porque la JMJ trajo a Madrid «a 1.000 obispos y a dos millones de peregrinos de todo el mundo» y contó con actos culturales toda la semana, mientras que León XIV ha tenido «21 actos». El delegado de Economía del arzobispado de Madrid, José María Albalad, explicó que en la capital, que movilizó 16,3 millones, el 59% de los ingresos procedió de empresas y fundaciones civiles, mientras que el 41% fue aportado por entidades eclesiales y por los propios fieles. «Teníamos una línea de control presupuestario muy estricta», remarcó Albalad, en tanto que Barriocanal insistió en que se han cerrado las cuentas sin déficit: «Las diócesis no han tenido que pedir un crédito ni nada parecido».
El informe señala que la visita contó con 2,31 millones de asistentes y 18.225 voluntarios, y estima que el gasto de los participantes alcanzó los 97,75 millones de euros. Esa cifra se distribuye entre el comercio minorista (30,52%), bares y restaurantes (29,06%), transporte (22,05%) y alojamiento (11,84%). En Madrid, donde se concentró la gran mayoría de los fieles (2,02 millones), los asistentes dejaron 81,04 millones; en Barcelona, que acogió a 180.000 participantes, 14,31 millones; en Gran Canaria, con 45.200 peregrinos, 1,33 millones; y en Tenerife, con 58.500 personas, 1,07 millones. «El viaje fue posible gracias a una ola de fe y generosidad que perdurará siempre», afirmó Albalad al agradecer a benefactores, voluntarios y entidades colaboradoras.
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