Pilar Rosselló: «La postura del Obispado de Mallorca con Sant Jeroni ha sido altamente perjudicial para la Iglesia»
La abogada Pilar Rosselló, defensora de las monjas jerónimas en el litigio por el convento de Sant Jeroni, concede su primera entrevista tras la sentencia del Supremo que confirma la propiedad del monasterio para las religiosas.
Por Inés Benítez
La abogada Pilar Rosselló ha concedido su primera entrevista tras la sentencia del Tribunal Supremo que pone fin a casi doce años de litigio entre las monjas jerónimas y el Obispado de Mallorca por la propiedad del convento de Sant Jeroni, en Palma. Rosselló, especialista en Derecho Civil y Canónico, califica de «altamente perjudicial para la Iglesia» la postura mantenida por el Obispado durante todo el proceso.
El conflicto se remonta a 2014, cuando el entonces obispo Javier Salinas inmatriculó el monasterio de Santa Isabel —conocido como Sant Jeroni— a nombre del Obispado, poco después de que las monjas se trasladaran al Monasterio de San Bartolomé de Inca. La abogada relata que su entrada en el caso se produjo en enero de 2015 a raíz de la polémica por el Archivo monacal, que las religiosas se habían llevado consigo a su nuevo destino. El Obispado reclamó con vehemencia la documentación, lo que generó una fuerte repercusión mediática y un gran sufrimiento para las monjas.
Según Rosselló, el Archivo contenía las pruebas documentales incontestables de que el monasterio palmesano pertenece a las monjas jerónimas desde su fundación en 1485. La abogada recuerda que el historiador y capellán del Monasterio, Mn. Josep Estelrich i Costa, ya documentó en su obra las vicisitudes históricas del archivo, incluyendo el expolio de 1835 y su retorno en 1843. La contienda de 2014-2015 también se resolvió a favor de las religiosas, que estaban legitimadas para trasladar algo tan suyo como el propio Archivo.
Poco después, al verificar que el Obispado se había adelantado inmatriculando el Monasterio de Santa Isabel en un procedimiento plagado de anomalías, la presidenta de la Federación de Monasterios de Monjas Jerónimas en España contactó con Rosselló para que asumiera la defensa jurídica. La abogada describe la situación como técnicamente compleja, y señala que sus colegas veteranos le deseaban suerte por lo que implicaba enfrentarse a una entidad del poder institucional del Obispado. «Asumí con determinación la defensa jurídica de las monjas, plenamente convencida de que la razón estaba de su parte», afirma.
La redacción de la demanda exigió un estudio profundo del Derecho Civil, Registral e Hipotecario, así como una inmersión en la historia del Monasterio y del Derecho Canónico. Rosselló se instaló en la Sala de Archivo del Monasterio de San Bartolomé de Inca, donde pasó horas analizando documentos que acreditaban los derechos históricos y patrimoniales de las monjas. La abogada destaca que el Archivo estaba perfectamente ordenado y conservado, y que fue «muy emocionante y sobrecogedor» leer el Capbreu en pergamino, que confirma que la propiedad del Monasterio de Santa Isabel se transfirió a las jerónimas por atribución pontificia desde su fundación.
La sentencia del Supremo a favor de las religiosas cierra una causa de «notable transversalidad jurídica», en palabras de Rosselló, que se ha prolongado durante casi doce años. La abogada, nacida en Inca en 1967, pertenece a una conocida familia de la localidad con una estrecha relación con las monjas jerónimas. Además de su labor jurídica, es cantante, soprano lírica, y fundadora y directora del Coro del Colegio de Abogados.
El fallo judicial pone fin a un enfrentamiento que, según la letrada, ha dañado la imagen de la Iglesia en Mallorca. La victoria de las monjas supone la confirmación de que el convento de Sant Jeroni es propiedad de la orden jerónima desde hace más de cinco siglos, y cierra un capítulo de tensiones entre la institución eclesiástica y la comunidad religiosa.
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