Bruselas pide acelerar la implantación del sistema ERTMS en España tras los accidentes de Adamuz y Urda
La Comisión Europea considera «muy preocupantes» los accidentes ferroviarios de Adamuz y Urda y urge a extender el sistema de señalización ERTMS, que sustituirá al LZB en la línea Madrid-Sevilla.
Por Iván Serrano
La Comisión Europea ha calificado de «muy preocupantes» los accidentes ferroviarios registrados en España, en concreto los de Adamuz, ocurrido en enero, y Urda, la semana pasada, y ha pedido que se acelere la implantación del sistema europeo de señalización ERTMS en toda la red. Según el comisario de Transportes, Apostolos Tzitzikostas, desplegar el ERTMS en todas partes es la vía para recuperar la confianza de los pasajeros.
El ERTMS es un sistema europeo de señalización que incorpora una protección automática frente a excesos de velocidad y frente a la omisión de señales. En España, la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla está sustituyendo el actual sistema LZB por el ERTMS, y se prevé que la nueva operación con este sistema en ese trayecto comience a principios de 2027. Bruselas insiste en que la extensión de esta tecnología a otros tramos debería producirse cuanto antes.
La Comisión también ha anunciado su implicación en la investigación de los accidentes españoles, aunque subraya que la investigación independiente todavía está en curso y que aún es pronto para extraer conclusiones. Las autoridades nacionales son las responsables de la supervisión de la seguridad y de las investigaciones de accidentes, pero Bruselas ofrece asistencia a España, incluida la que puede prestar a través de la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea (ERA), con sede en Valenciennes, Francia. La Comisión estudia reforzar el papel de esa agencia. La oferta ya fue trasladada al anterior ministro de Transportes español, Óscar Puente.
En otro orden de cosas, el ejecutivo comunitario ha presentado un programa con menos iniciativas legislativas: 23 previstas para 2027, frente a 45 en 2025 y 38 en 2026. Incluye doce paquetes de simplificación denominados «Omnibus», a los que atribuye un ahorro anual de 22.300 millones de euros, y un plan para frenar el llamado «gold plating», es decir, la tendencia de algunos Estados a añadir exigencias nacionales por encima de lo que establecen las directivas europeas.
Las prioridades digitales y de inteligencia artificial abarcan sectores como la salud, el transporte, la agroalimentación, la industria manufacturera y la defensa. Bruselas también planea una Corporación de Materias Primas Críticas destinada a baterías y semiconductores, así como acelerar el pacto de migración y reforzar Frontex, en un contexto marcado por la crisis de Ceuta. Por último, la Comisión considera que las negociaciones de adhesión de Ucrania podrían concluir en 2028, siguiendo un modelo de ampliación gradual.
Fuente: antena3.com
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