Cinco detenidos y varios heridos tras embestir una narcolancha a una patrullera en Adra
Una narcolancha ha embestido a una patrullera de la Guardia Civil frente a la costa de Adra (Almería), dejando cinco detenidos y al menos dos heridos, uno de ellos en la UCI. La AUGC denuncia falta de medios y pide declarar la zona de especial singularidad.
Por Elena Lozano
Una narcolancha ha embestido este domingo por la mañana a una patrullera de la Guardia Civil frente a la costa de Adra, en Almería, en un incidente que se ha saldado con cinco personas detenidas y varios heridos. Fuentes de la investigación han confirmado la colisión y han precisado que la operación continúa abierta, aunque por el momento no se han facilitado más detalles sobre los arrestados.
Al menos dos de los heridos han sido trasladados al Hospital Universitario de Poniente, en el municipio almeriense de El Ejido. Otras fuentes próximas al caso elevan a tres el número de heridos entre los detenidos y señalan que uno de ellos permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La Comandancia de la Guardia Civil de Almería ha confirmado el choque entre ambas embarcaciones, pero no ha ofrecido información adicional sobre el estado de los implicados.
El suceso ha provocado una reacción inmediata de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Su portavoz en Almería, Víctor Vega Romero, ha lamentado lo ocurrido y ha recordado que el siniestro se ha producido en el mismo lugar donde murió un compañero del Servicio de Vigilancia Aduanera. «Son demasiados sucesos trágicos los que estamos viviendo en el mar de Alborán», ha señalado Vega Romero, que ha aludido a episodios similares ocurridos hace unos meses en el río Jiloca y hace pocos días en Murcia, donde un agente resultó herido grave y salvó la vida «de milagro».
El portavoz de la asociación profesional ha subrayado que los agentes no pueden vivir «de milagro», sino que necesitan «medios tanto legislativos, como de dotación, como de personal». En este sentido, ha reclamado que la provincia de Almería sea declarada Zona de Especial Singularidad y que se impulsen medidas que favorezcan el arraigo de los guardias civiles para afrontar la crisis migratoria y del narcotráfico.
Vega Romero ha advertido de una «escalada de la violencia» en la zona debido a la entrada de cocaína y a la implantación de «mafias del Este y de América del Sur», una coyuntura que, según ha alertado, podría desembocar en el uso de «armas de guerra» como lanzacohetes. «La verdad es que no tenemos frontera. No existe la frontera en Almería porque no tenemos medios acordes para luchar con los medios que tienen ellos», ha denunciado el portavoz, quien ha concluido que, si las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado continúan «abandonados», esto tendrá «un coste de vidas humanas, que es lo que no queremos volver a lamentar».
La colisión se produce en un contexto de creciente presión sobre la costa almeriense, utilizada como punto de entrada para el narcotráfico y la inmigración irregular. La zona del mar de Alborán se ha convertido en un punto crítico para las mafias que operan con embarcaciones rápidas, conocidas como narcolanchas, capaces de alcanzar gran velocidad y dificultar la interceptación por parte de las fuerzas de seguridad.
La AUGC ha insistido en que la falta de recursos materiales y humanos impide hacer frente a estas organizaciones, que según el sindicato actúan con total impunidad en la zona. La petición de declarar Almería como Zona de Especial Singularidad busca equiparar la provincia a otras áreas donde la presión del narcotráfico y la inmigración irregular exigen medidas excepcionales, como refuerzos de personal, mejores equipamientos y incentivos para fijar a los agentes en el territorio.
Las autoridades no han facilitado por el momento la identidad de los detenidos ni las circunstancias exactas en las que se produjo el abordaje. La investigación sigue abierta para determinar cómo se produjo el choque y si la narcolancha trataba de huir de una persecución previa. El incidente se suma a otros episodios violentos registrados en los últimos meses en la costa andaluza y murciana, donde las organizaciones criminales han mostrado una creciente agresividad contra las fuerzas de seguridad.
