España se suma a la ola de huelgas generales que recorre Europa
La huelga general del 11 de noviembre en España coincide con una oleada de movilizaciones en Bélgica, Francia, Grecia y Portugal, impulsadas por recortes, reformas laborales y demandas salariales.
Por Marcos Esteban
España celebrará el próximo 11 de noviembre su primera huelga general desde 2012, una convocatoria que llega en plena escalada de movilizaciones en Europa y a solo dos días del arranque de la campaña electoral para el 29-N. La vivienda será uno de los ejes centrales de la protesta, junto a las reivindicaciones laborales y sociales que los sindicatos llevan meses planteando.
La movilización española se enmarca en un contexto europeo marcado por paros generales en países como Bélgica, Francia, Grecia y Portugal. En Bélgica, la huelga convocada este viernes se suma a las cinco jornadas generales contabilizadas desde 2025, todas ellas contra los recortes presupuestarios del Gobierno. A estas se añaden paros sectoriales en transporte, recogida de basuras, educación y sanidad. La tradición sindical belga abarca desde la socialdemocracia hasta la democracia cristiana, lo que explica su alta capacidad de convocatoria.
Francia vive estos días una huelga en el sector educativo con movilizaciones de estudiantes y profesores que el Ejecutivo de Sébastien Lecornu no ha logrado contener. Las protestas exigen, entre otras cosas, que no se recorten los salarios ni se amplíe la jornada lectiva. Hasta este jueves, las manifestaciones han dejado más de 300 heridos entre estudiantes y docentes y cerca de 6.600 detenidos. En 2025, el país ya acogió tres jornadas consideradas huelgas generales en septiembre, octubre y diciembre, convocadas por grandes sindicatos como la CGT, FSU y Solidaires, además de una jornada de «bloqueemos todo» con fuerte seguimiento juvenil.
Grecia ha sumado dos grandes huelgas generales consecutivas en octubre de 2025 contra la reforma laboral del Gobierno conservador de Kyriakos Mitsotakis, que incluye un aumento de la jornada hasta las 13 horas diarias. A estas se añade una jornada nacional vinculada al accidente ferroviario de Tempi, que en 2023 dejó 57 muertos. Portugal, por su parte, registró dos paros nacionales en diciembre de 2025 y junio de este año, centrados en la reforma laboral, los salarios y los derechos colectivos; la última paralizó parcialmente el transporte, las escuelas y los hospitales.
Italia acumula numerosas huelgas nacionales y sectoriales contra las políticas económicas y laborales del Gobierno, con especial incidencia en transporte y servicios públicos. En España, mientras tanto, los paros sectoriales en educación y sanidad han sido recurrentes, al igual que las movilizaciones en el sector aeronáutico o entre los trabajadores de servicios sociales en Cataluña. Las mayores tensiones se han dado en torno a las reclamaciones de médicos y profesores, que han sumado paros parciales en los últimos meses y que también marcarán la campaña electoral.
El panorama es distinto en Alemania, Países Bajos, Austria, Dinamarca, Suecia, Irlanda y Luxemburgo, donde las huelgas generales son mucho menos habituales. Estos países canalizan los conflictos mediante negociación colectiva o paros sectoriales, sobre todo en transporte, funcionarios, educación, industria y sanidad. En Europa del Este, países como Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Croacia, Eslovenia y los bálticos han vivido movilizaciones nacionales contra salarios, inflación, reformas laborales y pensiones, pero con menor frecuencia y un carácter más sectorial que en el sur y el oeste del continente.
La coincidencia de la huelga general española con este ciclo de protestas europeas subraya un malestar común en torno a los recortes, las reformas laborales y las condiciones de los servicios públicos. La cita del 11 de noviembre medirá la capacidad de movilización sindical en España en un momento político especialmente sensible, con la campaña electoral ya en marcha.
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