Gran despliegue policial en la plaza de Catalunya por una concentración de estudiantes convocada en redes sociales
Decenas de jóvenes se concentraron este sábado en la plaza de Catalunya de Barcelona en una protesta convocada en redes sociales, que derivó en cargas policiales, barricadas y destrozos en el centro de la ciudad.
Por Inés Benítez
El centro de Barcelona vivió este sábado momentos de tensión tras una concentración de jóvenes en la plaza de Catalunya, convocada a través de redes sociales. Varias decenas de personas, muchas de ellas con el rostro cubierto, se reunieron en la zona con pancartas en las que se leía «Contra el sistema, institutos en lucha», y la presencia de un amplio dispositivo de los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana atrajo la atención de los peatones.
Según la información disponible, nadie en el lugar tenía constancia de una manifestación o acto programado, y la protesta no estaba vinculada a ningún lema concreto conocido. La convocatoria se difundió sobre todo en plataformas digitales. En un vídeo publicado en TikTok, acompañado de un mensaje que hacía referencia a las movilizaciones en Francia, se animaba a los jóvenes a participar en la concentración del sábado 24 de octubre. «Francia ya ha demostrado que no tiene miedo. ¿Y nosotros? Estamos hartos de quejarnos y que nada cambie», decía el texto, que concluía con la pregunta «¿Vas a venir o vas a seguir mirando desde la pantalla?».
La concentración derivó en incidentes. Según el medio Crónica Global, citado en la información, al menos entre 200 y 300 personas asistieron a la manifestación, y los agentes de los Mossos d'Esquadra ya contemplaban la posibilidad de que la protesta acabara en altercados violentos. Durante la tarde se registraron lanzamientos de piedras y carreras entre los participantes, y varios furgones policiales circularon alrededor de la plaza mientras los agentes intervenían a pie.
Otra información recogida apunta a que grupos de encapuchados quemaron papeleras, tiraron motos al suelo y levantaron una barricada en el cruce de la calle Vergara con la plaza, a la que prendieron fuego. También rompieron los cristales de dos marquesinas de autobús cercanas y empezaron a destrozar un semáforo. Tras las cargas policiales, varios grupos se desplazaron a las calles próximas, donde continuaron los enfrentamientos con la policía y los destrozos. La Guardia Urbana cerró los accesos a la plaza, desde Urquinaona hasta la plaza de la Universidad, y algunos comercios de la zona bajaron las persianas o protegieron sus escaparates con paneles de conglomerado para evitar daños.
La protesta se produjo en un contexto de movilizaciones en Francia, donde las manifestaciones estudiantiles en defensa de la educación pública han tenido en algunos casos episodios violentos. Según la información publicada, aunque la mayoría de las protestas del sábado en Francia transcurrieron pacíficamente, al terminar se registraron enfrentamientos en París, Lyon, Marsella y Burdeos, y las autoridades francesas desplegaron 70.000 agentes. En Italia, miles de personas salieron a la calle contra el coste de la vida, el precio de la vivienda y el gasto militar, con vigilancia reforzada en estaciones y zonas comerciales.
En el centro de Barcelona continuaba además una acampada por la vivienda, que hasta poco antes de las 18:30 horas no se había visto afectada por las cargas. La convocatoria estudiantil en la plaza se difundió bajo el lema «Instituts Indignats», una adaptación del nombre del movimiento estudiantil francés «Lycéens Indignés».
La tensión también llegó al debate político. Horas antes de los incidentes de Barcelona, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, preguntó durante un acto de precampaña en Vigo: «¿Queremos también los disturbios de Francia?». Feijóo se refería a los altercados de esta semana en La Coruña, donde coincidieron un acto de Vox y una protesta. Condenó la violencia política, criticó a quienes intentan imponer sus posiciones mediante la intimidación y expresó su apoyo a las fuerzas de seguridad.
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