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Evolut

16 de octubre de 2026

Sociedad 5 min

Un fármaco para frenar la lactancia reduce a la mitad el cáncer de mama en ratones predispuestos

Una investigación internacional con participación española observa que una dosis de cabergolina al finalizar la lactancia potencia la involución mamaria y retrasa la aparición de tumores en modelos animales. Datos retrospectivos de más de 150.000 mujeres apuntan en la misma dirección, aunque los científicos insisten en que aún no hay indicación preventiva.

Una única dosis de cabergolina, un medicamento utilizado para suprimir la producción de leche tras el parto, redujo aproximadamente a la mitad la proporción de ratones genéticamente predispuestos que desarrollaron cáncer de mama. El hallazgo, publicado en la revista científica Cancer Discovery de la American Association for Cancer Research, abre una vía inesperada para la prevención del tumor posparto y cuenta con participación española del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, centro mixto de la Universidad de Salamanca y el CSIC.

El trabajo se fijó en un momento concreto de la vida de la glándula mamaria: el periodo posterior al destete. Una vez terminada la lactancia, buena parte de las estructuras que se habían desarrollado para producir leche dejan de ser necesarias y la mama inicia un proceso de remodelación conocido como involución. El investigador Christopher A. Maxwell, de la University of British Columbia y del BC Children's Hospital Research Institute, lo compara con un árbol frutal: durante el embarazo y la lactancia la mama desarrolla las estructuras necesarias para producir leche, mientras que en la involución se produce una especie de invierno en el que esas estructuras se reinician.

Los científicos trabajaron con ratones que presentaban alteraciones en Brca1 y Trp53, dos genes esenciales para controlar daños celulares y cuya mutación está relacionada con el desarrollo de tumores. Observaron que, en estos animales predispuestos, el proceso de involución de la glándula mamaria podía quedar incompleto. Al administrar una sola dosis de cabergolina después de finalizar la lactancia, el fármaco potenció esa involución, retrasó la aparición de los tumores y redujo su incidencia.

El análisis de las mamas de los animales ofrece pistas sobre el mecanismo. La cabergolina disminuyó el área ductal mamaria y la proliferación de las células epiteliales, además de reducir la presencia de determinadas células precursoras de los tumores. Los investigadores observaron también modificaciones de la respuesta inmunitaria, incluida una reversión del agotamiento de células T. En conjunto, los cambios apuntan a una remodelación más completa de la glándula después de la lactancia.

La gran pregunta era si podía encontrarse alguna señal semejante en seres humanos. Para investigarlo, el equipo recurrió a datos médicos de mujeres de España y Noruega y analizó cohortes que, en conjunto, incluían más de 150.000 mujeres con información sobre la utilización de cabergolina. Algunas habían recibido el medicamento por indicación médica para suprimir la lactancia después del parto, tras una pérdida gestacional o ante situaciones en las que no podían amamantar.

Al combinar los resultados, los investigadores encontraron que las mujeres menores de 50 años que habían recibido cabergolina presentaban aproximadamente un 69% menos de riesgo de desarrollar cáncer de mama posparto que las que no habían tomado el medicamento. Se trata, sin embargo, de una asociación observada retrospectivamente: estos datos no permiten demostrar que la cabergolina sea la responsable directa de esa reducción ni justifican utilizar el medicamento por cuenta propia para prevenir un tumor.

La cabergolina es un agonista de la dopamina que disminuye la secreción de prolactina y puede utilizarse para inhibir o suprimir la producción de leche cuando está médicamente indicado. No está aprobada como medicamento para prevenir el cáncer de mama. Los científicos preparan ahora estudios prospectivos para comprobar si administrar el fármaco al finalizar la lactancia puede reducir realmente el riesgo en mujeres.

Si esa hipótesis se confirma, actuar durante la involución de la mama podría abrir una nueva estrategia de prevención, especialmente interesante para mujeres jóvenes con mayor riesgo. Entre los investigadores que firman el trabajo se encuentran Natalia García-Sancha, Roberto Corchado-Cobos, Christopher A. Maxwell y Jesús Pérez-Losada, además de científicos de instituciones de diferentes países. Hasta entonces, los resultados deben considerarse una prometedora línea de investigación y no una nueva indicación preventiva del medicamento.

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Inés Benítez

Autor

Redactora cultural

Inés Benítez cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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