Agosto apaga la economía española: la facturación cae un 25% y solo el turismo dispara sus ventas
La actividad económica se ralentiza en agosto en casi todos los sectores, con caídas de facturación, producción, comercio exterior y consumo eléctrico, mientras la hostelería, sobre todo el alojamiento, multiplica sus ventas.
Por Elena Lozano
La imagen de España paralizada en agosto no es solo una percepción estival: los datos confirman que la economía se ralentiza de forma generalizada durante el mes vacacional, con la única excepción del turismo y la hostelería, que disparan sus cifras. Según la estadística de ventas diarias de la Agencia Tributaria (AEAT), las empresas facturan en agosto en torno a un 25% menos cada día que el resto del año. En el promedio del periodo 2023-2025, las ventas diarias se situaron en 5.201 millones de euros, frente a los 6.107 millones de media mensual.
El descenso afecta a prácticamente todos los sectores, aunque con intensidades muy distintas. La construcción de edificios reduce su facturación a la mitad de lo habitual, y algo similar ocurre en la fabricación de automóviles y en la producción de maquinaria y bienes de equipo. También son significativas las caídas en información y comunicaciones (42% menos), actividades profesionales y administrativas (37%), comercio (21%) y transporte y almacenamiento (14%). En cambio, el refino de petróleo, la industria química o la alimentaria registran descensos más moderados, de entre el 6% y el 11%.
La gran excepción es la hostelería, cuyas ventas aumentan un 89% en agosto respecto a un mes habitual. Ese auge se debe casi exclusivamente al alojamiento, que triplica sus cifras, mientras que bares y restaurantes apenas varían en un mes en el que muchos establecimientos cierran por vacaciones y otros hacen el agosto. También incrementan ligeramente sus ventas las gasolineras y la fabricación de bebidas y tabaco.
El parón también se refleja en el comercio exterior. Las exportaciones disminuyen un 21% respecto al promedio mensual del año y las importaciones un 15%, lo que convierte a agosto en el periodo más flojo del año para el intercambio de mercancías. La producción industrial y de servicios, medida por el Instituto Nacional de Estadística (INE), también cae: un 21,4% menos en la industria y un 7,3% en los servicios.
El consumo eléctrico empresarial confirma la desaceleración. Según Red Eléctrica, la demanda de las fábricas cae hasta un 16% en agosto respecto al promedio anual, mientras que en los servicios el descenso es más moderado, del 6,1%. Estos datos reflejan el cierre temporal de plantas y oficinas durante las semanas centrales del verano.
El mundo laboral también muestra el efecto vacacional. La estadística trimestral de costes laborales indica que las horas no trabajadas por vacaciones y festivos se concentran en el tercer trimestre: 23 horas por trabajador y mes entre junio y septiembre, frente a 15 en el cuarto trimestre y 10 en los primeros. Además, la Encuesta de Población Activa (EPA) revela que uno de cada cuatro ocupados no trabajó ninguna hora en la semana de referencia durante los terceros trimestres del periodo 2023-2025, un porcentaje muy superior al 8,3%-9,6% del resto del año.
La afiliación a la Seguridad Social también refleja el parón. Agosto es tradicionalmente un mes de destrucción de empleo, pero no por el fin de la campaña turística, que concluye en septiembre, sino por la ralentización generalizada de la actividad. El descenso es especialmente acusado en la educación, donde decenas de miles de trabajadores fijos discontinuos pasan a la inactividad por el cierre de los centros.
