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Evolut

15 de septiembre de 2026

Economía 5 min

Amancio Ortega: «El optimismo es negativo» y la autocomplacencia, el peor enemigo de una empresa

El fundador de Inditex, Amancio Ortega, repasa su filosofía empresarial en una entrevista en la que advierte contra la autocomplacencia y defiende la disciplina, la innovación y la humildad como claves del éxito. Inditex cerró su último ejercicio con 5.536 establecimientos en todo el mundo.

Amancio Ortega, fundador de Inditex y una de las mayores fortunas del mundo, sostiene que el optimismo puede ser contraproducente en la gestión empresarial. «El optimismo es negativo», afirma el empresario gallego, para quien «lo peor es la autocomplacencia». En su opinión, en la compañía «nunca nos hemos confiado» y él mismo «nunca me quedaba contento con lo que hacía», una actitud que ha tratado de inculcar a quienes le rodean.

Ortega, que creció en una familia humilde y comenzó trabajando en una camisería de La Coruña, fundó en 1963 la textil GOA —cuyo nombre surge de sus iniciales escritas al revés— con solo 27 años. El negocio arrancó en un pequeño taller coruñés dedicado a fabricar batas acolchadas para mujer, conocidas como boatiné, y albornoces. El gran salto llegó en 1975 con la apertura de la primera tienda Zara y, una década después, en 1985, con la creación de Inditex, que al cierre de su último ejercicio contaba con 5.536 establecimientos repartidos por todo el mundo.

El fundador de Inditex rechaza la complacencia y aboga por mantener la organización en alerta constante. «Las cosas son fáciles, rebuscamos demasiado. Hablar tanto es negativo… Hay que poner diariamente la organización boca abajo. Y hay que inventarse de vez en cuando una suspensión de pagos. El éxito nunca está garantizado», señala. Para Ortega, la sencillez y la humildad han sido valores presentes en su día a día hasta convertirse en una filosofía de vida, algo que, según su biógrafa Covadonga O’Shea, no se aprende en una escuela de negocios ni en los libros, porque forma parte de su personalidad.

El empresario sostiene que basta con observar lo que nos rodea para identificar aquello que «te hace feliz» y que, muchas veces, «lo más básico es casi siempre lo mejor». «La felicidad es fácil de lograr, y lo mejor de este descubrimiento es que eres capaz de transmitir esa felicidad, tu estado de ánimo y tu buen humor a la familia, a los trabajadores de tu empresa y a los amigos», reconoce. Añade que «cuando estás en paz contigo mismo, llegas a tu casa y a la oficina con alegría, transmitiendo tu optimismo a todo el mundo. La vida es mucho más fácil de lo que la hacemos».

Bajo su punto de vista, crecer no consiste únicamente en vender más productos, sino también en innovar, ampliar la presencia de la compañía con nuevas tiendas y saber reaccionar con rapidez ante los cambios. «Si no hay crecimiento, una compañía se muere. Una empresa tiene que estar viva por la gente que tiene. El crecimiento funciona como un mecanismo de supervivencia porque proporciona a la compañía la flexibilidad necesaria para afrontar nuevos escenarios», explica.

La disciplina ha sido otro pilar en la gestión de Inditex desde sus inicios. Un ejemplo es la obligación de enviar nuevos modelos a las tiendas cada dos semanas, además de mantener un control constante del inventario. Ortega traslada esa disciplina a la gestión de sus equipos y, aunque tiene un carácter firme, no se caracteriza por ser autoritario y está abierto a escuchar las propuestas de cualquier trabajador. También ha apostado por delegar responsabilidades, una estrategia que quedó reflejada cuando confió la dirección de la compañía a Pablo Isla.

Para el fundador de Inditex, los intereses de la empresa deben estar por encima de los personales, un principio que todos los trabajadores deben tener presente. Además, en la compañía se fomenta el intercambio horizontal de información: cuando un miembro del equipo descubre algo relevante durante sus investigaciones por distintos mercados del mundo, comparte ese conocimiento con el resto de profesionales. «Delegaba lo que no me gustaba, los temas fiscales, de finanzas y de recursos humanos. Y me involucraba en lo que me gustaba, la distribución y el producto», relata. «Lo importante es marcarse metas en la vida y poner toda tu alma en cumplirlas. La compañía va muy bien porque cada uno tiene claras sus funciones», concluye.

Inés Benítez

Autor

Redactora cultural

Inés Benítez cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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