El coste real del Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid supera los 183 millones de euros en gasto público
Ifema asume 171,5 millones en obras y el Ayuntamiento y la Comunidad suman millones en patrocinio y promoción, desmintiendo la promesa de «cero gasto público» de Ayuso y Almeida.
Por Elena Lozano
La promesa de que el Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid no costaría «ni un euro de dinero público» se desmorona a medida que se conocen las cifras reales del proyecto. Lejos de la autofinanciación defendida por la presidenta Isabel Díaz Ayuso y el alcalde José Luis Martínez-Almeida, el evento ha movilizado ya al menos 183 millones de euros de fondos públicos, según un análisis de las partidas comprometidas. Ifema, el consorcio público-privado que gestiona el recinto ferial, asume el mayor desembolso: 171,5 millones de euros solo en obras, a los que se suman gastos de patrocinio y promoción aprobados por las administraciones.
El proyecto de Ifema, que redefine el modelo de la entidad, incluye 68,1 millones para la construcción de nuevos pabellones y 103,4 millones para el propio trazado del circuito, ambas cifras con IVA. Los contratos han sido adjudicados a Eiffage Construcción, en el segundo caso junto a Acciona. Dentro de esa inversión, 22,5 millones se destinan a proyectos urbanizadores en Valdebebas —alumbrado, saneamientos, aparcamientos—, 21,9 a pavimentación y trabajos mayores en la pista, 35,6 a instalaciones temporales como vallas, barreras o un centro médico, y 12,2 a estructuras temporales como el pit lane o terrazas vip. A ello se añaden 12,1 millones de gastos generales y un beneficio industrial previsto de 5,6 millones. Ifema también reserva un millón de euros anual, diez en total durante la vigencia del contrato, para asistencia legal especializada en el ordenamiento anglosajón ante las «complejas negociaciones» con la Fórmula 1.
El impacto en las cuentas del consorcio es significativo. Según fuentes municipales, el Gran Premio causará al menos dos años de pérdidas en la sociedad que gestiona el palacio de congresos y exposiciones, debido a la inversión en obras y a la pérdida de nichos de negocio como la organización de festivales de música. El balance publicado el 31 de diciembre de 2024 reconoce que el impacto negativo podría elevarse hasta 270 millones de euros si se produjera algún incumplimiento en el contrato firmado con la organización de las carreras. Ifema sostiene que, según sus estimaciones actuales, «los ingresos derivados de la ejecución de este proyecto serán suficientes para soportar los compromisos económicos del mismo», una previsión que recuerda a las que se hicieron en València, donde el circuito dejó un agujero superior a los 300 millones.
La falta de inversores externos agrava la exposición de Ifema. El único acuerdo cerrado es con la multinacional suiza Match Hospitality, que diseñará, construirá y comercializará las zonas reservadas del paddock entre 2026 y 2036 con una inversión total de 400 millones de euros. Esta aportación no compensa otros gastos de Ifema, solo evita que el consorcio tenga que invertir en esas tareas. Los promotores confiaban en atraer más capital privado, pero hasta ahora no ha sido así.
A la vía Ifema se suman los gastos directos del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid en campañas y patrocinio. El más reciente lo aprobó el Ayuntamiento el pasado 3 de septiembre: 1,9 millones de euros a través de la empresa municipal Madrid Destino, una partida no contemplada en el presupuesto original que requirió una aportación extraordinaria. Esta cantidad se une a otros 1,9 millones ya comprometidos. El Gobierno de Ayuso, por su parte, ha apelado a «sacrificarnos todos un poquito» para sacar «rentabilidad» al evento, una retórica que contrasta con la insistencia en el coste cero.
El conjunto de estas partidas dibuja un escenario muy distinto al prometido. Con el circuito a punto de arrancar, la factura pública supera ya los 183 millones y las obras colaterales, los patrocinios y los compromisos legales elevan la cifra final por encima de lo reconocido oficialmente. La comparación con València, donde el agujero superó los 300 millones, planea sobre un proyecto que, según las propias previsiones de Ifema, no alcanzará resultados positivos hasta 2036.
