El PP propone un decálogo de reformas para recuperar poder adquisitivo y modernizar la economía
El Partido Popular presenta diez medidas centradas en vivienda, empleo, autónomos y energía para mejorar la renta de las familias y aumentar la productividad, tras años de pérdida de poder de compra.
Por Iván Serrano
El Partido Popular ha presentado un decálogo de reformas económicas con el objetivo de recuperar el poder adquisitivo de las familias, facilitar el acceso a la vivienda y modernizar la economía española. La propuesta, enmarcada en la «reconstrucción nacional» que defiende el presidente Alberto Núñez Feijóo, responde a lo que el partido considera un estancamiento provocado por las políticas del Gobierno de coalición y la ausencia de reformas estructurales.
Entre los problemas que el PP atribuye a la gestión socialista destacan la pérdida de poder adquisitivo, la inflación constante, la subida de impuestos y la no actualización de la tarifa del IRPF, así como la caída de la productividad y la competitividad. Según los datos que maneja la formación, el incremento de los precios en la cesta de la compra alcanza el 42% y de media supera el 27% desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno en 2018, mientras que los salarios no han seguido ese ritmo, lo que ha empobrecido a los ciudadanos.
El primer bloque de medidas se centra en recuperar el poder adquisitivo. El PP propone duplicar el mínimo por descendientes en el IRPF, lo que en una familia con dos hijos supondría un ahorro superior a 400 euros desde agosto hasta final de año. También plantea actualizar la tarifa estatal del IRPF conforme a la inflación, aplicar un IVA del 0% a alimentos básicos como pescado, carne, leche, quesos, aceite, huevos, frutas, verduras y conservas, y reducir el IVA de la energía del 21% al 10%. Para los autónomos que facturen por debajo de 85.000 euros, se eliminaría el IVA, y se incrementarían las ayudas al gasóleo y los fertilizantes hasta el límite que permite la Comisión Europea.
En materia de vivienda, el partido califica la situación como «el gran fracaso regulatorio español» y aboga por volver a un país de pequeños propietarios. El objetivo es construir un millón de viviendas en cuatro años, ofrecer seguridad jurídica a propietarios e inquilinos, aprobar una ley antiokupación, agilizar los trámites administrativos con silencio positivo y establecer medidas fiscales para los jóvenes, como una hucha hogar o avales públicos de hasta el 95% o el 100%. Además, se contemplan reducciones de impuestos de hasta el 60%, con un ahorro fiscal de entre 21.000 y 26.000 euros, y eliminar las zonas tensionadas.
El decálogo también incluye una apuesta por la energía. El PP propone extender la vida útil de las centrales nucleares mediante la derogación del calendario de cierre y garantizar su rentabilidad. Asimismo, plantea suprimir el impuesto de generación eléctrica y poner en marcha un plan de choque para desatascar los accesos a la red, que atribuye a una planificación errónea y a la incapacidad de gestión del Ejecutivo.
El partido subraya que España ha contado con más fondos que nunca —crecimiento de la recaudación, medio billón más de deuda pública y más de 160.000 millones de euros de Fondos Europeos Next Generation— pero con menos reglas para administrarlos, sin haber aprobado un solo presupuesto en la legislatura. A juicio del PP, ese dinero no se ha traducido en modernización ni en mejora del acceso a la vivienda, sino en mayor precariedad, desigualdad y falta de oportunidades. Frente a ello, reclama un impulso reformista que ponga los recursos al servicio de las familias y las empresas para retomar la senda de la prosperidad y converger en renta con los países más avanzados.
5
