Meta pagará 16.680 millones de dólares para cerrar las demandas por adicción de menores
Meta ha acordado pagar 16.680 millones de dólares y aplicar nuevas restricciones en Facebook e Instagram para resolver las demandas presentadas por 29 estados de EEUU que la acusaban de diseñar sus redes para generar adicción entre los adolescentes.
Por Iván Serrano
Meta ha alcanzado un acuerdo para pagar 16.680 millones de dólares (unos 14.315 millones de euros) y poner fin a las demandas presentadas por 29 estados de Estados Unidos que acusaban a la compañía de diseñar Facebook e Instagram para generar adicción entre los menores. El pacto, cerrado en el marco de un juicio federal celebrado en California, incluye además una serie de medidas para reforzar la protección de los usuarios adolescentes.
Las denuncias, interpuestas en 2023, sostenían que la empresa engañó a los consumidores sobre la seguridad de sus aplicaciones y recopiló de forma indebida los datos personales de los usuarios, incluidos los de menores de edad. Cuatro estados llegaron a reclamar hasta 1,4 billones de dólares en indemnizaciones y exigieron modificaciones sustanciales en el funcionamiento de las plataformas. El acuerdo pone fin de forma anticipada a un proceso que apenas se había prolongado durante una semana en Oakland, California, y en el que estaba previsto que el consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg, declarara ante un jurado federal.
Entre las medidas contempladas en el pacto destaca el establecimiento de un máximo de dos horas diarias de conexión para los usuarios adolescentes, un límite que únicamente podrá superarse con autorización expresa de sus padres. Asimismo, los menores tendrán restringido el acceso a las redes sociales entre las doce de la noche y las seis de la mañana, salvo que cuenten también con el consentimiento paterno. La compañía limitará igualmente la posibilidad de que los niños puedan consultar el número de me gusta y las reacciones que reciben las publicaciones.
Los adolescentes recibirán notificaciones obligatorias tras 15, 60 y 90 minutos de uso continuo para incentivar que dejen de usar la aplicación, y Meta eliminará las notificaciones automáticas durante el horario escolar de los días laborables. El acuerdo incluye además mecanismos robustos para verificar la edad de los usuarios y controles de contenido adaptados a los menores, con el objetivo de dificultar su exposición a contenidos relacionados con el acoso, los trastornos alimentarios o las autolesiones. También se contemplan controles parentales más sencillos y estrictos y restricciones sobre determinadas funciones que pueden fomentar la comparación social entre los adolescentes.
Frente a estos cargos, Meta ha defendido que contaba con herramientas de seguridad suficientes y ha negado cualquier responsabilidad, alegando que no había incurrido en engaño sobre el potencial lesivo de sus redes al no ser la «adicción a las redes sociales» una patología psiquiátrica oficialmente reconocida. El gigante tecnológico ha aceptado el acuerdo para evitar prolongar los litigios, pero niega las acusaciones.
California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey figuraban entre los estados demandantes. Solo en Virginia, el pacto supone una compensación de 353 millones de dólares y constituye uno de los mayores acuerdos de protección al consumidor de la historia del estado, según ha señalado su fiscal general, Jay Jones. «Durante años, Meta engañó intencionadamente al público sobre las características adictivas y perjudiciales de sus diseños, que han causado estragos en la salud mental de los jóvenes», ha afirmado.
Los 17.000 millones de dólares que deberá abonar Meta representan una pequeña parte de los 201.000 millones de dólares de ingresos que la compañía registró en 2025. Tras conocerse el acuerdo, las acciones del grupo han registrado una subida del 4,4% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street. La indemnización acordada equivale a menos de un 10% de lo que la multinacional se ha comprometido a gastar durante 2026 solo en desarrollar inteligencia artificial y construir centros de datos, una partida que podría alcanzar los 135.000 millones de dólares según sus últimas cuentas.
