Vicky Martín Berrocal reivindica la honestidad de «Las Berrocal» frente a las críticas de frivolidad
La diseñadora defiende que su docureality muestra la verdad de cuatro mujeres sin falsear nada y reflexiona sobre la madurez, la soledad y el valor de la moda.
Por Iván Serrano
Vicky Martín Berrocal ha defendido con contundencia la honestidad de «Las Berrocal», el docureality que acaba de estrenar su segunda temporada en Movistar Plus. Frente a quienes tachan este tipo de formatos de frívolos, la diseñadora sostiene que su propuesta muestra «la verdad de cuatro mujeres con sus discusiones, desacuerdos y vulnerabilidades», sin edulcorar ni falsear nada para generar contenido.
En una entrevista concedida en el marco del FesTVal, Martín Berrocal ha explicado que el programa se ha convertido también en un ejercicio de autoconocimiento. «He visto cosas de mí que no me gustan», admite, después de que sus compañeras le hayan señalado su perfeccionismo y su tendencia a hablar constantemente de trabajo. Esa confrontación con sus propias sombras le ha llevado a replantearse actitudes y a buscar la calma, un estado que asocia directamente con la felicidad y que, según dice, no había vivido antes.
La empresaria vincula esa serenidad a la independencia económica, que considera clave para la libertad de decisión de las mujeres. «Es triste, pero a una mujer, la libertad para decidir, se la da la independencia económica», afirma. A sus 50 años, asegura sentirse más libre que hace dos décadas, cuando creía serlo más. Ese cambio de perspectiva le ha permitido pasar de tener claro lo que no quería a saber también lo que sí quiere: «Lo primero que quiero en mi vida es estar en calma».
Más allá de su experiencia personal, Martín Berrocal lanza una crítica lúcida sobre el ritmo acelerado del mundo contemporáneo. Señala el aumento de personas que se sienten solas y el miedo a estarlo, el uso compulsivo de las redes sociales y la pérdida de sensibilidad en el trato humano. Frente a la cultura de la inmediatez, aboga por aprender a frenar, buscar el silencio y cultivar relaciones auténticas. «Hasta en las vidas más alucinantes hay miserias», sentencia, para rebatir la idea de que la riqueza o la fama protegen del sufrimiento.
La diseñadora también ha querido reivindicar el valor de la moda y de la cobertura mediática de sus creaciones como motor de la industria y del empleo, con independencia del perfil público o político de quien las vista. En este sentido, se ha referido a Isabel Díaz Ayuso, una de las figuras a las que ha vestido, y ha defendido que vestir a una presidenta autonómica «no tiene nada que ver con la política». Para Martín Berrocal, se trata simplemente de tratar las cosas con naturalidad y de reconocer el trabajo que hay detrás de cada diseño.
La segunda temporada de «Las Berrocal» ha vuelto a Movistar Plus mostrando la vida cotidiana de cuatro mujeres que, según su creadora, no han provocado ninguna situación para resultar más extraordinarias. «No hemos falseado nada para tener contenido», insiste. El programa ha acompañado a la familia en un periodo de cambios, incluida la mudanza de la diseñadora y la marcha de su hija Alba, un proceso que define como «dolorosísimo» y que, asegura, conecta con millones de madres que afrontan el nido vacío.
Con esta temporada, Martín Berrocal busca que las mujeres se sientan reconocidas en las vivencias del programa. «Todas las mujeres se pueden sentir reconocidas en Las Berrocal», afirma, y subraya que la vida que muestra no es la de las Kardashian ni la de otros realities de lujo inalcanzable. Para ella, lo extraordinario no está en la ostentación, sino en «las pequeñas cositas que me hacen feliz». Esa filosofía, sostiene, es la que da sentido a una vida plena.
