La ONU reúne a los países para revisar la preparación mundial ante una nueva pandemia
Los Estados miembros se citan en Nueva York para evaluar qué ha cambiado desde la COVID-19, qué carencias persisten y cómo responder con mayor rapidez y equidad ante una futura amenaza sanitaria.
Por Elena Lozano
Los países vuelven a examinar este viernes en Nueva York su grado de preparación ante una posible nueva pandemia, seis años después de la irrupción de la COVID-19. La reunión, convocada en el marco de la Asamblea General de la ONU, busca hacer balance de lo aprendido durante la crisis sanitaria y determinar qué fallos estructurales siguen sin resolverse en el sistema internacional de respuesta.
El encuentro se produce en un contexto de creciente presión para que los Estados refuercen sus mecanismos de coordinación. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido de que una nueva pandemia es una certeza, no una hipótesis, y ha instado a los gobiernos a cerrar un tratado global que permita actuar con mayor rapidez y equidad cuando se detecte una amenaza sanitaria de alcance internacional.
Uno de los puntos centrales del debate es la equidad en el acceso a vacunas, tratamientos y diagnósticos. Durante la pandemia de COVID-19, las diferencias entre países ricos y países en desarrollo en la distribución de dosis y medios sanitarios evidenciaron las limitaciones de un sistema basado en la capacidad de compra de cada Estado. La revisión que se celebra ahora pretende identificar si esos desequilibrios se han corregido o si persisten.
La Asamblea de la ONU tiene previsto instar a la ratificación del acuerdo impulsado por la OMS sobre pandemias, un instrumento que busca reforzar la seguridad sanitaria mundial mediante compromisos vinculantes. El texto, sin embargo, aún no ha sido ratificado por un número suficiente de países, lo que limita su aplicación efectiva y deja abierta la pregunta sobre la capacidad real de respuesta coordinada.
Los expertos y responsables políticos reunidos en Nueva York también abordan la necesidad de mejorar los sistemas de alerta temprana y la vigilancia epidemiológica. La detección rápida de nuevos patógenos y la comunicación transparente entre Estados son consideradas condiciones indispensables para evitar que una amenaza local se convierta en una crisis global.
La reunión no se limita a evaluar el pasado inmediato. Los participantes discuten cómo financiar la preparación pandémica, cómo garantizar que los países con menos recursos puedan acceder a tecnologías sanitarias y cómo articular una respuesta que no dependa exclusivamente de la buena voluntad de los gobiernos. La pregunta de fondo, seis años después de la COVID-19, sigue siendo si el mundo está realmente preparado para la próxima pandemia o si las lecciones aprendidas se han quedado en declaraciones sin efecto práctico.
5
