Saltar al contenido
Evolut

8 de septiembre de 2026

Mundo 6 min

Reino Unido, Francia y Canadá vetarán el comercio con los asentamientos israelíes ilegales

Los tres países anuncian restricciones comerciales sobre bienes y servicios procedentes de Cisjordania y Jerusalén Este, dos años después de que la Corte Internacional de Justicia declarara ilegales los asentamientos. Israel responde con el cierre del consulado británico en Jerusalén.

Los gobiernos de Reino Unido, Francia y Canadá han anunciado este martes que vetarán el comercio de bienes y algunos servicios con los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este, dos años después de que la Corte Internacional de Justicia de la ONU los declarara ilegales. La medida, similar a la adoptada previamente por España, supone un endurecimiento de la posición occidental frente a las políticas del Gobierno de Benjamin Netanyahu y se produce mientras la Unión Europea sigue sin lograr un consenso interno para aplicar una restricción común.

El ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, anunció el veto en la Cámara de los Comunes y prometió más «acción» a partir de ahora. «El Gobierno laborista no ha hecho suficiente. Hoy marca el comienzo de una nueva manera de hacer las cosas», declaró Miliband, que se presentó como «orgulloso británico judío» y recordó que sus padres llegaron al Reino Unido como refugiados de familias polacas que huyeron del nazismo. El ministro denunció «la limpieza étnica» por parte de los «colonos terroristas» israelíes y afirmó que el Gobierno británico apoya la investigación de los crímenes de guerra en Gaza y el proceso por genocidio que está en marcha ante la justicia internacional.

Miliband aseguró que Francia y Canadá aprobarán vetos comerciales parecidos al británico y que el Reino Unido ha liderado esta iniciativa. «Francia no puede sostener a través de su comercio una situación que amenaza la seguridad tanto de los israelíes como de los palestinos y la paz y la estabilidad en la región», dijo el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, que pidió al resto de los gobiernos europeos que hicieran lo mismo. En un comunicado conjunto, los gobiernos de Reino Unido, Francia, Canadá, España, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Irlanda, Polonia, Portugal y Noruega se comprometieron a aprobar medidas nacionales o a apoyar medidas europeas.

España, Bélgica, Irlanda y Países Bajos ya han adoptado restricciones similares. Francia y Suecia han defendido un veto de toda la Unión Europea, pero la resistencia de los gobiernos de Alemania, Italia y República Checa ha impedido hasta ahora adoptar una posición común más allá de la condena retórica de los asentamientos. El año pasado, el Reino Unido con el laborista Keir Starmer al frente ya se movió antes que la UE para sancionar a los colonos israelíes violentos y a ministros del Gobierno israelí, y también suspendió un acuerdo comercial que estaba negociando con Israel.

Hasta ahora, el Gobierno británico había explicado que no vetaba el comercio con los asentamientos por la dificultad de aclarar la procedencia exacta de los productos, lo que en la práctica podía suponer una ruptura de relaciones comerciales con Israel en general. Ahora asegura que sí es posible distinguir al menos en el caso de los bienes comprados en la región y de los servicios que pueden dar las empresas británicas. El veto afectará sobre todo a la importación de productos agrícolas, en particular mangos, uvas, aguacates, vinos kosher y aceite de oliva. También se prohibirá a las empresas británicas dar servicios relacionados con la construcción, la financiación y la publicidad de los asentamientos, y habrá más sanciones para individuos que promocionen la violencia.

El ministro de Exteriores británico estimó que, siguiendo el proceso legislativo que suele llevar de seis a nueve meses, el veto se empezará a aplicar el año próximo. Uno de los argumentos del Reino Unido para la prohibición es que la expansión de los asentamientos pone en peligro la existencia de un Estado palestino en el futuro como parte de un plan de paz. Desde la ocupación de Cisjordania en la guerra de 1967, el Gobierno israelí ha construido más de 160 asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este, y se estima que hay más de 300 granjas y otros asentamientos construidos por individuos sin permiso. El Gobierno de Netanyahu anunció este agosto nuevos planes de expansión al este de Jerusalén, mientras se han multiplicado los casos de violencia y acoso contra los palestinos en la zona.

El Gobierno de Israel anunció poco después del anuncio británico el cierre del consulado británico de Jerusalén Este, la exclusión del Reino Unido de la misión internacional para Gaza liderada por Estados Unidos y el veto de entrada de 11 diputados británicos y un abogado. También ha cancelado un programa británico para formación militar y diplomática de las fuerzas de la Autoridad Palestina. «Si el Reino Unido actúa contra Israel, Israel actuará contra el Reino Unido», dijo el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar. Los productores en los asentamientos israelíes aseguran que sus compradores están garantizados por muchos vetos que impongan los europeos porque pueden vender a China, India, Rusia y Emiratos Árabes.

Inés Benítez

Autor

Redactora cultural

Inés Benítez cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

Seguir en Mundo

  1. El presidente de Emiratos asegura que alertó a Netanyahu una semana antes del ataque de Hamás
  2. Una emboscada en Mopti vuelve a medir el alcance ruso en Mali
  3. Finlandia completa 200 kilómetros de valla frente a Rusia
  4. Qué arriesga España si la guerra de Rusia se amplía