Trump anuncia un acuerdo entre Rusia y Ucrania para no atacar objetivos energéticos
El presidente de Estados Unidos afirma que ambos países han acordado cesar los ataques contra infraestructuras energéticas, mientras el precio del diésel en EEUU supera los 6 dólares por galón y la inflación se acelera a 50 días de las elecciones legislativas.
Por Inés Benítez
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este lunes que Ucrania y Rusia han acordado dejar de atacar objetivos energéticos mutuamente. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump ha asegurado que «Ucrania ha acordado no atacar objetivos energéticos rusos» y que «Rusia ha acordado hacer lo mismo», sin ofrecer más detalles sobre el supuesto acuerdo.
En el mismo mensaje, el mandatario estadounidense ha vinculado el aumento del precio mundial del diésel principalmente a la guerra entre Rusia y Ucrania, y no al conflicto con Irán. «El aumento del precio mundial del diésel se debe principalmente a la guerra entre Rusia y Ucrania, no a Irán», ha insistido Trump, manteniendo así la línea argumental que ya defendió durante el fin de semana, cuando culpó a los ataques ucranianos contra refinerías rusas de la escalada del diésel en Estados Unidos.
Sin embargo, los precios del petróleo comenzaron a dispararse desde el inicio de los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, y el subsiguiente cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una vía por la que circulaba el 20% del comercio energético mundial. Siete meses después del inicio de esa guerra, el paso de Ormuz sigue sin recuperar el ritmo previo al conflicto, al tiempo que Arabia Saudí ha cerrado su único oleoducto alternativo a Ormuz tras sufrir varios ataques.
Además, el petróleo y los combustibles rusos están sujetos a sanciones y embargos por parte de la Unión Europea, Estados Unidos y el G7 desde el inicio de la invasión de Ucrania, en febrero de 2022, por lo que su incidencia en los precios actuales en territorio estadounidense no debería ser achacable a los recientes ataques ucranianos.
El viernes, los precios del diésel en Estados Unidos alcanzaron un nuevo récord, superando en promedio los 6 dólares por galón, a medida que el conflicto de Washington con Irán altera el flujo mundial de combustible. La media nacional de 6,2 dólares representa un aumento frente a los 5,9 dólares de la semana pasada y los 3,7 dólares de hace un año, según la asociación automovilística AAA.
El encarecimiento del diésel implica mayores costes de transporte para una larga lista de productos cotidianos, dado que este combustible se utiliza en numerosas redes de transporte y distribución. Algunas empresas ya han trasladado estos costes más elevados a los consumidores en pedidos online y envíos postales.
La inflación en Estados Unidos se aceleró el mes pasado debido al fuerte aumento de los precios de la gasolina tras la reanudación de los ataques en Oriente Medio, a 50 días de las elecciones legislativas de mitad de mandato. El Departamento de Trabajo informó el viernes de que el índice de precios al consumidor aumentó un 3,4% el mes pasado con respecto al año anterior, la misma cifra registrada en julio. Sin embargo, en términos mensuales la inflación se aceleró: los costes subieron un 0,4% entre julio y agosto, frente al incremento de apenas un 0,1% del mes anterior.
La inflación se mantiene persistentemente elevada, más de cinco años después de que los precios se dispararan cuando la economía comenzó a recuperarse de la pandemia de COVID. Los costes de la vida suponen un desafío importante para los responsables de controlar los precios en la Reserva Federal, que este miércoles tiene que decidir sobre los tipos de interés, y ha generado descontento entre muchos votantes respecto a la gestión económica de Trump.
El anuncio del acuerdo energético llega después de que Trump afirmara este domingo que habló con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para pedirle que dejara de atacar refinerías de Rusia porque está provocando «una escasez de diésel». Asimismo, el presidente estadounidense mantuvo una llamada el pasado martes con su homólogo ruso, Vladímir Putin, a quien pidió que pusiera fin a la guerra iniciada hace más de cuatro años con la invasión a gran escala de Ucrania.
