Ayuso entrega la Medalla de Madrid al presidente chileno José Antonio Kast
La presidenta madrileña condecora a Kast con la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid y defiende una alianza entre Chile y España.
Por Iván Serrano
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, entregó este lunes la Medalla Internacional de la región al presidente de Chile, el dirigente ultraderechista José Antonio Kast. En el acto, la mandataria madrileña justificó la condecoración «en reconocimiento a su compromiso con la libertad, la seguridad, la prosperidad y la defensa de las instituciones».
Durante su discurso, Ayuso dijo al presidente chileno: «Te entregamos esta medalla por todo lo que has hecho hasta el momento y todo lo que tienes por delante». Según sus palabras, Kast ha situado en el centro de su acción de gobierno la seguridad, la confianza y el control de los ciudadanos sobre su propio destino, además de un compromiso con los niños, la juventud y la educación. La presidenta madrileña señaló que «sin seguridad no hay libertad y sin libertad no hay prosperidad duradera», y subrayó que el mandato de Kast apenas acaba de comenzar, pues el dirigente lleva solo unos meses al frente del Gobierno chileno.
Ayuso también presentó el anterior Gobierno chileno, el del izquierdista Gabriel Boric, como responsable de haber acabado con la «estabilidad económica» y de haber cerrado el país «a la inversión». Frente a ello, afirmó que Kast defiende una política de «impuestos bajos, estabilidad institucional y confianza en quienes trabajan, emprenden, invierten y crean empleo». Según la presidenta, el objetivo es recuperar para Chile el protagonismo que merece entre las grandes naciones del continente, una idea que repitió al describir al país como la nación tractora de la región durante largo tiempo.
La presidenta situó a Kast junto al argentino Javier Milei y al ecuatoriano Daniel Noboa, a quienes Ayuso ya había concedido anteriormente la misma distinción, como representantes de «la defensa de la libertad y el derecho de sus pueblos a dirigir su futuro». Sostuvo que los tres dirigentes comparten una visión que, según su discurso, parte de sociedades abiertas y dinámicas en las que cada persona llega tan lejos como le lleven su esfuerzo y su talento.
Ayuso reivindicó además una «alianza» entre Chile y España como «naciones hispanas en lo económico y en lo cultural, pero también en la política y en los valores y los principios». Defendió que ambos gobiernos sostienen las democracias liberales y el Estado de derecho, «que no van a ceder ante el autoritarismo», sin mencionar directamente al Gobierno de Pedro Sánchez, al que suele acusar de autoritario. Aseguró que los dos países defienden lo mismo a ambos lados del Atlántico.
En su intervención, el presidente chileno reivindicó que «la seguridad es el primer deber del Estado» y que, cuando no lo cumple, «pagan los más vulnerables». «Sin seguridad no hay orden. Sin orden no hay paz. Y sin paz no hay libertad», afirmó Kast, quien añadió que esa libertad permite trabajar, abrir un negocio e invertir sin miedo. El dirigente destacó que España es el quinto inversionista en Chile, con cerca de 20.000 millones de dólares, y recordó que detrás de cada inversión hay empleos y familias.
Ayuso, por su parte, pidió a Chile «reformas valientes», que consideró el preludio de la prosperidad necesaria para todos los chilenos. Advirtió de que la riqueza no se multiplica con prohibiciones ni la prosperidad se regala desde los despachos, y que ningún país avanza si los ciudadanos tienen miedo, si las empresas no tienen certeza o si el poder político lo invade todo. Concluyó expresando el deseo de que ambos gobiernos sigan intercambiando estudiantes, conocimiento, cultura, empresas e inversiones.
Fuente: eldiario.es
1
