Dimite el delegado del Gobierno en Ceuta tras negar que conocía los avisos del CNI
Miguel Ángel Pérez Triano deja el cargo después de que su exjefe de Gabinete dimitiera asegurando que le había trasladado las advertencias de los servicios de inteligencia sobre la entrada masiva de inmigrantes de los días 30 y 31 de julio.
Por Elena Lozano
El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha presentado su dimisión tras quedar acorralado por las contradicciones sobre su conocimiento de los avisos del CNI antes de la entrada masiva de inmigrantes registrada los días 30 y 31 de julio. Fuentes de Moncloa han confirmado que el ya exdelegado trasladó «hace unos días» su «necesidad de no continuar en el cargo», una decisión que describen como «humana y personal después de muchas semanas de inmenso trabajo» y que él mismo explicará este lunes ante los medios.
La salida de Pérez Triano se produce después de que su anterior jefe de Gabinete, Gonzalo Sanz, dimitiera sosteniendo que le había transmitido personalmente las advertencias del Centro Nacional de Inteligencia. Sanz era el enlace del representante del CNI en Ceuta y recibió del agente, a las 13:52 horas del 29 de julio, el aviso de que estaba circulando de forma viral en redes un llamamiento a cruzar la frontera al día siguiente. Horas más tarde, en una llamada a las 21:34, el mismo agente le trasladó que se estaba acumulando una multitud de personas en Castillejos para cruzar y que existía pasividad por parte de las autoridades marroquíes.
Pérez Triano había negado públicamente haber recibido esa información durante su comparecencia del 9 de septiembre, en la que sostuvo que actuaron «desde el primer minuto» elevando la situación a los ministerios competentes. «Es lo único que podemos hacer, no tenemos más competencias», añadió entonces. Sin embargo, tanto Sanz como el diputado del PSOE en Ceuta, Melchor León, han asegurado que el delegado estuvo presente en la llamada en la que se amplió la información del CNI, una versión que él siempre rechazó.
La dimisión se produce además entre crecientes sospechas de que no solo conoció los avisos, sino que pudo transmitirlos. Según ha publicado El País, Pérez Triano pidió refuerzos al Gobierno ante el agravamiento de la presión migratoria una semana antes de la avalancha, y miembros del PSOE ceutí habrían solicitado ayuda a Ferraz desde el 28 de julio advirtiendo de que la situación «no es lo de todos los veranos». Esa fue la respuesta que el jefe de Gabinete de Pedro Sánchez, Diego Rubio, dio ante las advertencias del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y el argumento que Moncloa y el Ministerio del Interior han utilizado para negar que los avisos del CNI, la Policía y la Guardia Civil fueran distintos a los de años anteriores.
El exdelegado llevaba en silencio desde el 10 de septiembre, cuando ofreció una entrevista en la SER tras su polémica comparecencia del día anterior. Ahora, la principal incógnita que rodea su salida es qué declarará ante la jueza Tardón cuando sea citado, previsiblemente, sobre dos cuestiones fundamentales. La primera, qué hizo la Delegación del Gobierno con la información recibida del CNI durante la tarde del 29 de julio, cuando aún había tiempo para actuar. La segunda, quién dio la orden de abrir la frontera y dejar pasar a la avalancha de inmigrantes en la mañana del día 30. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que fue una decisión adoptada por los propios agentes, pero fuentes de Jupol lo han negado, sosteniendo que recibieron una orden de Pérez Triano.
La apertura de la frontera fue determinante para que el flujo de entradas alcanzara al menos las 72.000 personas, ya que el cruce con éxito provocó un efecto llamada en miles de personas que no habían creído el bulo difundido en redes y que decidieron atravesar a Ceuta al ver la red inundada de fotos y vídeos desde allí. La avalancha masiva se saldó con 141 muertos y una crisis de seguridad sin precedentes que continúa en la ciudad autónoma, donde el Gobierno reconoce ya que siguen más de 10.000 inmigrantes irregulares, después de que el ministro del Interior asegurara a principios de agosto que solo quedaban unos 2.000.
Varios socios de investidura de Pedro Sánchez habían reclamado ya el cese de Pérez Triano. Desde ERC, su portavoz de Exteriores, Francesc-Marc Álvaro, consideró «inenarrable» que no lograra explicar la llamada entre el CNI y su jefe de Gabinete, y llegó a preguntar a los socialistas si en el Reino Unido, Francia o Alemania ese responsable no habría dimitido ya. Compromís, socio de la coalición gubernamental, calificó su cabeza como lo mínimo que había que cortar, mientras que Junts venía exigiendo responsabilidades políticas por lo sucedido. La jueza Tardón investiga además quién financió la entrada masiva, analizando movimientos económicos relevantes en la zona, el uso de sistemas informales de transferencia de fondos y la contratación de transportes colectivos.
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