Interior pide cancelar el partido de la selección sub-20 en Ceuta por la presión migratoria
El Ministerio del Interior ha solicitado a la RFEF la cancelación del amistoso España-México previsto para el 30 de septiembre en Ceuta, alegando que no puede garantizar la seguridad por la presión migratoria y el clima de tensión. El PP considera que la seguridad es una excusa.
Por Elena Lozano
El Ministerio del Interior ha solicitado formalmente a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) la cancelación del partido amistoso que la selección española sub-20 tenía previsto disputar contra México el próximo 30 de septiembre en Ceuta. La petición, adelantada por el diario El Mundo y confirmada por fuentes de la RFEF, se basa en la «presión migratoria existente y el contexto de conflictividad social que trae consigo», según recoge la carta remitida por la Comisaría General de Seguridad Ciudadana al organismo deportivo.
En el escrito, Interior exige la «inmediata cancelación» del encuentro al afirmar que no está en condiciones de garantizar la seguridad del partido. El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska argumenta que «es ineludible considerar la situación excepcional que actualmente atraviesa la ciudad autónoma como consecuencia de la presión migratoria existente». Además, señala que existe un «clima de tensión en la vía pública, especialmente en el entorno donde se encuentra ubicado el estadio», y que no dispone de recursos «para atender un dispositivo extraordinario con motivo del partido».
El estadio Alfonso Murube, donde el AD Ceuta disputa sus encuentros como local en la Liga Hypermotion, es el escenario previsto para el amistoso. Interior sostiene que tampoco se pueden atender «el desplazamiento y acompañamiento de las selecciones y el equipo arbitral, la coordinación de seguridad y los movimientos de las delegaciones durante su estancia en la ciudad». Por ello, insta a la RFEF a que «valore, con carácter urgente, la designación de una sede alternativa que permita afrontar el encuentro con las suficientes garantías de seguridad y con el tiempo necesario para su adecuada planificación».
El partido había sido programado por la RFEF como muestra de apoyo a los ceutíes, pero ya no figura en la agenda de encuentros publicada en la web del organismo. Según ha podido saber OKDIARIO, la RFEF ha aceptado no celebrar el encuentro en Ceuta y México ya ha sido informado de que el partido se jugará en una localización alternativa. No existe una prohibición formal, pero el resultado práctico es el mismo: con un informe policial de estas características sobre la mesa, el partido no se puede jugar en la ciudad autónoma, ya que cualquier incidente recaería sobre quienes decidieran ignorar la advertencia.
La decisión ha provocado una fuerte reacción política. El portavoz del PP, Borja Sémper, ha calificado la argumentación del Gobierno como «una excusa» y ha defendido que «moleste a quien moleste, España debe jugar» contra México en Ceuta. En un mensaje en la red social X, Sémper ha cuestionado: «¿Por qué es seguro jugar un Ceuta-Valladolid mañana y no un España-México en unos días? La seguridad es una excusa. El Gobierno prefiere asfixiar a los ceutíes antes que hacer su trabajo y recuperar la normalidad».
En la misma red social, el secretario general del PP, Miguel Tellado, ha ironizado con unas recientes declaraciones del ministro del Interior en las que hablaba de la «sensación de inseguridad subjetiva» de los ceutíes. «¿No era Marlaska el que decía que la inseguridad en Ceuta era una sensación subjetiva de los ceutíes? Nos toman el pelo. No son un gobierno, son una banda», ha valorado Tellado. Las críticas subrayan la controversia política en torno a la gestión de la presión migratoria en la ciudad autónoma y sus consecuencias sobre la vida cotidiana y los eventos públicos.
