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Evolut

10 de septiembre de 2026

Política 5 min

La crisis de Ceuta abre una brecha entre Robles y el núcleo de Moncloa

La defensa de la ministra de Defensa a la actuación del CNI durante la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta la ha dejado aislada en el seno del Gobierno. Fuentes del Ejecutivo interpretan su postura como un intento de forzar su cese, mientras los informes desclasificados respaldan su versión frente a la de Interior.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha quedado en una posición de aislamiento dentro del Consejo de Ministros tras defender la actuación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) ante la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. Al sostener que los servicios de inteligencia cumplieron con su labor, la exmagistrada ha puesto en evidencia que el resto del Ejecutivo, a través de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma y del Ministerio del Interior, no diseñó los escenarios ni adoptó las medidas necesarias ante la información recibida.

Según fuentes gubernamentales consultadas, la actitud de Robles no responde a un malestar puntual, sino a una estrategia deliberada. En el entorno del Gobierno se interpreta que la titular de Defensa busca forzar al presidente, Pedro Sánchez, a destituirla para construir después su propio relato. «Es evidente lo que está buscando. Lo que quiere es que la eche para construir su relato, pero eso no va a pasar: que se vaya ella», señalan dichas fuentes, que añaden que la ministra «siempre cuida mucho los medios de derechas» y que «está más sola que la una» en el seno del gabinete.

La tensión se hizo visible durante el pleno del Congreso del pasado 3 de septiembre, cuando Robles apenas aplaudió al presidente del Gobierno y se sentó rápidamente mientras sus compañeros mantenían una ovación en pie. El malestar se remonta a la comparecencia de la ministra ante la Cámara Baja el 25 de agosto, cuando advirtió que no acudía «con una narrativa» sino a «explicar los hechos», y subrayó que «nada me gusta menos» que trabajar con «argumentarios». En esa intervención, Robles sostuvo que el CNI «realizó la labor que competencialmente les era y es exigible» y que su información se «compartió y analizó» con las Fuerzas de Seguridad del Estado y con la Delegación del Gobierno en Ceuta.

La posición de Robles contrasta con la mantenida por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien inicialmente negó la existencia de informes de inteligencia sobre Ceuta y después moduló su versión hasta admitir que había documentos, aunque no alertaban de la magnitud que acabaría teniendo la entrada masiva. La desclasificación de los informes del CNI, sin embargo, ha terminado por dar la razón a la ministra de Defensa. Los documentos revelan que el servicio de inteligencia avisó al Gobierno de la entrada masiva a las 13:52 del día anterior y que la información llegó a la Delegación del Gobierno, la Guardia Civil y al CENIF de la Policía Nacional. El CNI también alertó a la inteligencia marroquí, pero Rabat permitió que la operación se produjera.

Desde Moncloa, no obstante, se mantiene el cuestionamiento a la labor del CNI. Fuentes del Ejecutivo sostienen que los informes «nunca alertaron de una llegada masiva» y que se limitaban a señalar la circulación de una convocatoria en dos grupos de Facebook para entrar de forma irregular durante la semana de la Fiesta del Trono, con «un total de 180.000 seguidores». Añaden que el CNI no emitió ninguna alerta formal y se limitó a trasladar la información por mensaje y breve llamada telefónica al Gabinete de la Delegación del Gobierno de Ceuta y a la UCE-3 de la Guardia Civil. «Un organismo que cree que al día siguiente va a producirse una entrada masiva no se limita a mandar un WhatsApp ambiguo a un cargo menor: lo eleva», remachan.

La credibilidad de Robles queda blindada por los documentos desclasificados, mientras que la de Grande-Marlaska resulta seriamente dañada. El titular de Interior no solo no adoptó las medidas adecuadas para proteger la frontera ante la amenaza comunicada, sino que reaccionó intentando cargar la culpa al CNI, llegando a aseverar que «ningún» servicio de información «atisbó nada parecido» al precedente de 2021. Al asumir la Presidencia del Gobierno este relato, la credibilidad del propio Sánchez también queda en entredicho, especialmente después de que el presidente afirmara que los servicios de inteligencia carecen de suficiente capacidad de «anticipación» y «prevención», y reclamara una mayor eficacia en su labor.

Marcos Esteban

Autor

Cronista deportivo

Marcos Esteban cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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