Puigdemont volverá a España tras el 29-N y antes de Navidad
El expresident de la Generalitat y líder de Junts regresará a Cataluña después de las elecciones generales del 29 de noviembre y antes de Navidad, según ha podido saber OKDIARIO. La vuelta es posible desde este martes después de que el juez Pablo Llarena haya dejado sin efecto las órdenes de detención que pesaban sobre él, Antoni Comín y Lluís Puig.
Por Elena Lozano
Carles Puigdemont ya puede regresar a España sin riesgo de ser detenido, pero no lo hará de forma inmediata. El expresident de la Generalitat y líder de Junts tiene previsto volver a Cataluña después de las elecciones generales del 29 de noviembre y antes de Navidad, según ha podido saber OKDIARIO. El regreso es posible desde este martes, después de que el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena haya dejado sin efecto, con carácter inmediato y hasta nueva resolución judicial expresa, las órdenes de busca y captura y de detención que pesaban sobre él.
La decisión de Llarena alcanza también a los exconsellers Antoni Comín y Lluís Puig, que se encontraban en la misma situación procesal. El instructor de la causa del procés ha comunicado la medida a la Policía Nacional, la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra para evitar que cualquiera de los tres sea arrestado si cruza la frontera. El magistrado ha adoptado esta decisión después de que el Pleno del Tribunal Constitucional aprobara, por siete votos a cinco, la sentencia que estima el recurso de amparo de la exconsellera de ERC Dolors Bassa contra la negativa del Supremo a aplicar la amnistía a la malversación por la que fue condenada.
La ponencia lleva la firma del presidente del tribunal de garantías, Cándido Conde-Pumpido, y declara nulas las resoluciones del Supremo, al tiempo que reclama que «se declare amnistiado el delito de malversación» con el «carácter preferente y urgente» que fija la propia ley. Llarena no ha esperado a disponer del texto íntegro de la sentencia. En su auto razona que la coincidencia sustancial de los hechos y de la cuestión jurídica permite apreciar, sin anticipar una conclusión definitiva, que el pronunciamiento del Constitucional puede afectar al fundamento de las órdenes de detención que él mismo mantuvo en su auto de 1 de julio de 2024.
El calendario de la vuelta de Puigdemont está calculado al detalle. El líder de Junts no quiere que su regreso se convierta en un regalo para Pedro Sánchez ni para el PSC de Salvador Illa en plena campaña electoral. Fuentes próximas al expresident señalan que su intención es no eclipsar a Míriam Nogueras, portavoz de Junts en el Congreso, a quien el partido quiere situar en el centro del foco durante las próximas semanas. Una llegada triunfal de Puigdemont acapararía toda la atención mediática y dejaría en segundo plano el mensaje de la formación independentista.
Además, el líder de Junts se niega a ofrecer a los socialistas la imagen que llevan años buscando: la de Puigdemont de vuelta en casa como prueba de que la amnistía de Sánchez ha «pacificado» Cataluña. «Ni oxígeno ni agua a Sánchez», ha trasladado a los suyos. El momento del fallo del Constitucional no es casual. El Pleno se ha reunido un día después de que Sánchez convocara elecciones generales para el 29 de noviembre, forzado por el no de Junts a los decretos de vivienda del Gobierno. El mismo partido que ha tumbado la legislatura recibe ahora, de manos del tribunal de Conde-Pumpido, la llave para el regreso de su líder.
Se cierra así casi una década de huida judicial del expresident, que se fugó de la justicia española tras el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 y la declaración unilateral de independencia. En este tiempo fue detenido en Alemania y en Italia sin que el Supremo lograra nunca su extradición. En agosto de 2024, con la orden de detención en vigor, Puigdemont llegó a reaparecer en Barcelona durante la investidura de Salvador Illa y volvió a escabullirse ante la pasividad de los Mossos. Esta vez no tendrá que esconderse. Pero será él, y no Sánchez, quien elija el día.
En una primera reacción, Puigdemont ha señalado que la decisión del Tribunal Constitucional «derrota la estrategia de los poderes públicos españoles» y ha insistido en que «se ha acabado el margen para manipular y retorcer una ley vigente desde hace dos años y cuatro meses». No obstante, ha advertido de que «en términos de relación Catalunya-España, hoy no se soluciona nada» y ha reivindicado el «carácter irrenunciable del derecho de autodeterminación y a las acciones unilaterales de carácter democrático y pacífico que correspondan cuando se hayan agotado todas las vías e intentos de solución negociada». «Pretender que vivimos en normalidad, reencuentro y concordia es mentir, es insultar el sufrimiento de tantas personas que, de cerca o de lejos, sufren las consecuencias de la represión en sus vidas», ha asegurado.
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