Interior devuelve a Marruecos a un migrante yemení pese a una orden judicial que le permitía quedarse
Yaseen, ciudadano yemení con solicitud de asilo denegada, fue expulsado desde Ceuta el mismo día en que la Audiencia Nacional acordó su permanencia en España mientras se resolvía su recurso.
Por Inés Benítez
Un ciudadano yemení al que España había denegado la protección internacional fue devuelto a Marruecos el mismo día en que la Audiencia Nacional acordó que permaneciera en territorio español mientras se resolvía el recurso contra esa decisión. Se trata de Yaseen, que fue trasladado junto a otro compatriota desde el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Ceuta tras un operativo de la Policía Nacional.
La abogada de la Coordinadora de Barrios, Patricia Fernández Vicens, había presentado un recurso ante la Audiencia Nacional y solicitado una medida cautelarísima para suspender el retorno. En un auto del 26 de octubre, al que ha tenido acceso, la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo apreció la especial urgencia del caso y acordó que el solicitante pudiera «permanecer en territorio español hasta que se resuelva el presente recurso», evitando así la ejecución de la devolución. La resolución no reconocía el derecho de asilo, pero garantizaba su permanencia mientras se examinaba la decisión del Ministerio del Interior. El tribunal recordó también la obligación de respetar el principio de no devolución, que protege a las personas frente al retorno a territorios donde puedan sufrir persecución o daños graves.
Interior sostiene que «la devolución fue por la mañana y la resolución llegó por la tarde», por lo que, según el Ministerio, la orden judicial llegó cuando la expulsión ya se había ejecutado. El departamento asegura que contactará con la representación legal de Yaseen para comunicarle que puede presentarse en el puesto fronterizo y que se le permitirá entrar en España. Si la abogada no logra localizarlo, Interior pedirá a la Embajada de España en Marruecos, a través de la Agregaduría de Interior, que realice las gestiones necesarias para dar con él.
Yaseen permanece en Marruecos, en la provincia de Youssoufia. Desde allí denunció a las circunstancias de su traslado: «Ahora estoy aquí sin refugio y no sé a dónde ir». Según su testimonio, ambos ciudadanos yemeníes fueron conducidos por la fuerza hasta la frontera, donde asegura que los sacaron esposados por detrás de la valla española y que después las autoridades marroquíes los trasladaron en autobús. «Todas nuestras pertenencias se quedaron allí, en el CETI», afirma. También sostiene que los agentes españoles rompieron los documentos relacionados con su solicitud de asilo cuando intentaba advertirles de su situación: «Cuando dijimos que tenemos abogada, nos agarraron y nos pegaron con fuerza. Luego les di los papeles que demuestran mi situación con el asilo y rompieron el expediente». Interior rechaza que se produjeran estas situaciones.
Seis días antes de su devolución, Yaseen ya había relatado a este medio los motivos por los que temía regresar a Marruecos. Llegó al país vecino en 2025, procedente de Omán y con un visado. Permaneció siete meses en Castillejos, localidad marroquí fronteriza con Ceuta, desde donde intentó cruzar hasta en ocho ocasiones, todas frustradas por la gendarmería marroquí. Su familia continúa en Yemen, donde, según explica, sigue expuesta a los peligros del conflicto. Él tampoco considera Marruecos una alternativa segura: «Marruecos no es un país seguro, en absoluto», denunciaba junto a otros solicitantes yemeníes.
Durante su estancia en el país vecino, los entrevistados aseguran haber sufrido precariedad, racismo y agresiones policiales, y algunos afirman que encontraron dificultades para acceder al procedimiento de protección internacional. Los solicitantes cuestionan que las autoridades españolas hayan dado más peso a su paso previo por Marruecos que a los motivos que los llevaron a abandonar Yemen. «Durante el procedimiento nos dijeron que nos olvidáramos de la situación en Yemen y que, aunque saben que no es un país seguro, tenemos que hacer el procedimiento en Marruecos», explicaba Yaseen.
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