La Policía usa gases lacrimógenos para dispersar a migrantes en la playa del Trampolín de Ceuta
Agentes de seguridad intervinieron este martes en el asentamiento de la playa del Trampolín de Ceuta tras varios enfrentamientos entre grupos de migrantes durante el reparto de alimentos de Cruz Roja. Las cargas, de carácter disuasorio, no causaron heridos, aunque provocaron la huida de centenares de personas hacia la carretera.
Por Inés Benítez
Las fuerzas de seguridad del Estado recurrieron este martes a cargas y gases lacrimógenos en la playa del Trampolín de Ceuta para contener los altercados registrados durante el reparto diario de alimentos que realiza Cruz Roja entre los migrantes asentados en la zona. Los incidentes comenzaron alrededor de las 19.00 horas, cuando miles de personas esperaban concentradas la entrega de comida y varios enfrentamientos entre grupos elevaron la tensión.
Según fuentes policiales citadas por EFE, los agentes desplegaron un dispositivo para evitar que los disturbios se extendieran por el asentamiento y emplearon material antidisturbios, incluidos gases lacrimógenos, para dispersar a los concentrados y recuperar el control de la zona. Las mismas fuentes calificaron las acciones de aisladas y con carácter disuasorio, aseguraron que no revisten gravedad y que, en principio, no se han registrado heridos.
La intervención provocó que centenares de migrantes abandonaran precipitadamente la playa y corrieran hacia la carretera de acceso y el espigón, en medio de momentos de confusión y nerviosismo. La Policía Local restringió el tráfico en los accesos al Trampolín para facilitar la actuación de los agentes y garantizar la seguridad en los alrededores.
La playa del Trampolín se ha convertido en las últimas semanas en uno de los principales asentamientos de migrantes en Ceuta tras la entrada masiva registrada a finales de julio. Miles de personas permanecen en la zona, donde han proliferado estructuras improvisadas y se concentran buena parte de las necesidades de alimentación, higiene y alojamiento de quienes continúan en la ciudad.
Esta no es la primera intervención de este tipo en el lugar. El Gobierno ya intentó por segunda vez desalojar a los miles de migrantes que quedan en la playa, y centenares de ellos volvieron a ocupar el espacio tras el desalojo para acometer tareas de limpieza mientras los operarios eran escoltados por agentes de seguridad.
La situación en el asentamiento también ha incrementado la preocupación entre los vecinos de Ceuta, especialmente en la urbanización La Colina, situada junto al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Los residentes denuncian condiciones de insalubridad e inseguridad, y su alarma creció tras una pelea con lanzamiento de piedras en un entorno donde permanecen cientos de migrantes que no pueden ser atendidos por el centro debido a la saturación. Varios migrantes han intentado acceder en repetidas ocasiones al interior de la urbanización, lo que ha llevado a los ceutíes a intensificar sus protestas.
