La RFEF traslada a Madrid el España-México sub-20 tras desaconsejar la Policía su celebración en Ceuta
La Real Federación Española de Fútbol confirma que el amistoso sub-20 entre España y México del 30 de septiembre no se jugará en Ceuta por la presión migratoria y el informe policial que lo desaconseja. El partido se reubicará probablemente en Madrid.
Por Iván Serrano
El partido amistoso entre las selecciones sub-20 de España y México, previsto para el próximo 30 de septiembre, no se disputará finalmente en Ceuta. Así lo ha anunciado el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, quien ha explicado que la decisión responde al informe remitido por la Policía Nacional en el que se desaconsejaba la celebración del encuentro en la ciudad autónoma debido a la situación excepcional que atraviesa por la crisis migratoria.
Louzán, que hizo estas declaraciones durante un acto en Málaga, señaló que el partido se jugará «probablemente» en Madrid y que ya se mantienen conversaciones con dos o tres estadios de la capital para acoger el encuentro. El dirigente federativo explicó que la Policía remitió el pasado viernes un informe a la RFEF en el que se indicaba que no se podía garantizar la seguridad del evento por «la presión migratoria existente» en la ciudad. «Lo hemos intentado, pero la Policía nos desaconseja que lo pongamos en marcha en este momento», afirmó Louzán.
La decisión se produce después de que el Ministerio del Interior, a través de una carta de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, solicitara formalmente a la RFEF la cancelación del amistoso por motivos de seguridad. En esa misiva, Interior argumentaba que «es ineludible considerar la situación excepcional que actualmente atraviesa la ciudad autónoma como consecuencia de la presión migratoria existente». Fuentes de la Federación confirmaron posteriormente que la petición se basaba en la imposibilidad de desplegar un dispositivo de seguridad adecuado para un evento de estas características.
El presidente de la RFEF subrayó que la decisión se ha comunicado también a las autoridades de Ceuta y quiso dejar claro que la Federación mantiene su compromiso con la ciudad. «No vamos a poder celebrarlo, pero vamos a seguir al lado de Ceuta, el foco va a estar siempre encendido con sus familias», aseguró. Louzán destacó además la labor del fútbol ceutí, con un equipo en Segunda División, y reivindicó que «hacer un partido allí es devolverle la gratitud que también nos han dado». «Estaba todo organizado con la selección de México, pero las circunstancias son las que son», lamentó.
La reubicación del encuentro ha generado reacciones políticas. El portavoz del Partido Popular, Borja Sémper, consideró este sábado que «la seguridad es una excusa» y afirmó que, «moleste a quien moleste, España debe jugar» en Ceuta. Desde el Gobierno, en cambio, se insiste en que no existen condiciones para garantizar la seguridad del partido, a pesar de que en el mismo estadio, el Alfonso Murube, se disputan encuentros de Segunda División cada dos semanas. Interior argumenta que no hay recursos para atender un dispositivo extraordinario que incluiría el desplazamiento y acompañamiento de las selecciones, el equipo arbitral y las delegaciones durante su estancia en la ciudad.
La RFEF trabaja ahora en la logística para que el España-México sub-20 se celebre en Madrid en la fecha prevista, aunque el estadio definitivo aún no está confirmado. La federación mantiene así su intención de disputar el amistoso, pero fuera de Ceuta, atendiendo a las recomendaciones policiales y a la solicitud del Ministerio del Interior.
