Madrid usa la IA para anticipar enfermedades y agilizar la atención sanitaria
La Comunidad de Madrid implanta modelos de inteligencia artificial en radiología, dermatología y anatomía patológica para el diagnóstico precoz, y desarrolla asistentes conversacionales para que el ciudadano acceda a su información clínica desde la Tarjeta Sanitaria Virtual.
Por Elena Lozano
La Comunidad de Madrid está desplegando modelos de inteligencia artificial en hospitales y centros de Atención Primaria con el objetivo de anticipar enfermedades y mejorar la asistencia, según ha explicado Nuria Ruiz Hombrebueno, directora general de Salud Digital de la Consejería de Digitalización, durante la III Jornada OKINNOVA. La responsable madrileña ha detallado que la mayoría de los sistemas ya implantados se centran en el diagnóstico precoz y preciso, especialmente en imagen médica y documentación clínica.
«Ahora mismo tenemos modelos que están trabajando fundamentalmente en el diagnóstico precoz y preciso. Tenemos aplicaciones en radiología de tórax, en TAC de tórax, en el diagnóstico precoz del cáncer de próstata mediante biopsia y resonancia, en dermatología o en anatomía patológica», ha señalado Ruiz. Estas herramientas permiten detectar lesiones que podrían pasar desapercibidas en una primera revisión y priorizar informes que requieren una atención más inmediata, lo que contribuye a agilizar la respuesta asistencial.
La directora general de Salud Digital ha subrayado que la tecnología no sustituye al criterio médico. «El objetivo de los modelos de IA es aumentar la capacidad del profesional, no sustituirle en ningún caso», ha afirmado. En esta línea, ha recalcado que las decisiones clínicas siguen correspondiendo al personal sanitario: «La decisión clínica siempre va a estar en manos del profesional. La inteligencia artificial puede ayudarle, puede facilitarle información, puede automatizar determinados procesos, pero el profesional es quien tiene que validar y firmar una prescripción, un parte de incapacidad temporal o un informe clínico».
La transformación digital también está modificando la relación de los ciudadanos con la información sanitaria. Ruiz ha recordado que durante años los pacientes llegaban a la consulta después de buscar sus síntomas en Google y ahora repiten ese comportamiento con herramientas como ChatGPT o Copilot. «El paciente puede introducir unos síntomas, pero la herramienta no conoce necesariamente todos sus antecedentes personales y familiares, ni toda su historia clínica, ni el contexto en el que se está produciendo esa situación», ha advertido. Por ello, insiste en que las respuestas generadas por inteligencia artificial deben quedar sometidas a la valoración de un profesional sanitario.
La normativa obliga además a informar al paciente sobre el uso de estas herramientas. «Tenemos que ser transparentes con el ciudadano y explicarle cuándo se está utilizando inteligencia artificial y cuál es el papel que desempeña esa herramienta. El paciente tiene que saber que detrás de una determinada actuación puede existir un modelo de IA, pero que la decisión clínica corresponde al profesional», ha sostenido Ruiz.
En el ámbito de la atención directa, la Tarjeta Sanitaria Virtual se consolida como el principal canal de acceso a la información clínica. A través de ella, el ciudadano puede consultar su medicación crónica prescrita, los medicamentos dispensados en farmacia, los informes clínicos, las imágenes radiológicas y los programas de cribado. El siguiente paso, según la responsable madrileña, es el desarrollo de asistentes conversacionales y agentes de inteligencia artificial que simplifiquen ese acceso. «Estamos trabajando en asistentes conversacionales que permitan al ciudadano acceder de una manera mucho más sencilla a toda esa información. Que pueda preguntar, por ejemplo, dónde está su última analítica o cuál fue el resultado, o si una determinada medicación ya ha sido dispensada», ha explicado.
El objetivo final es doble: ahorrar tiempo a los profesionales para que puedan dedicarlo a la atención al paciente y facilitar la vida al ciudadano, evitando que tenga que navegar por distintas aplicaciones o buscar en varios apartados. «Al final se trata también de facilitarle la vida al ciudadano. No queremos que tenga que navegar por diferentes aplicaciones o buscar dentro de distintos apartados para encontrar una información que ya está disponible», ha añadido Ruiz. La estrategia madrileña combina así la inteligencia artificial aplicada al diagnóstico con una gestión más accesible de los datos sanitarios, siempre bajo la supervisión y validación de los profesionales sanitarios.
