Muere Maricarmen Abascal, símbolo de la lucha por la vivienda, tras dos semanas hospitalizada
Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años desahuciada en septiembre, fallece en el hospital Gregorio Marañón. Su muerte desata una marcha hacia el Congreso y reacciones de famosos y políticos.
Por Marcos Esteban
Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio el pasado 23 de septiembre desencadenó una oleada de protestas en toda España, ha fallecido en el hospital Gregorio Marañón después de dos semanas ingresada. La anciana fue expulsada del piso del distrito madrileño de Retiro en el que había vivido durante más de siete décadas, un caso que la convirtió en símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda.
La noticia de su muerte no ha tardado en trascender y cientos de los acampados que permanecen en la Puerta del Sol han emprendido una marcha hacia el Congreso de los Diputados al grito de «no son muertes, son asesinatos». La concentración, que ha reunido a cientos de personas ante la Cámara Baja, ha servido para expresar la indignación ciudadana por lo ocurrido y para exigir que no se produzca ni un desahucio más.
Además de las reacciones ciudadanas, numerosos rostros conocidos han expresado en sus redes sociales su tristeza y frustración por el fallecimiento de la anciana. Inés Hernand, que entrevistó a Maricarmen en su pódcast, ha publicado un mensaje en Instagram en el que asegura sentirse «de verdad fatal» y denuncia el «infierno» que atravesó la mujer durante los últimos siete años. «La muerte de Maricarmen nos tiene que hacer mirar de frente a una realidad que afecta a tantísima gente en nuestro país que espeluzna. Y el mensaje es que podríamos ser cualquiera. Nadie debería perder su hogar y con ello su dignidad y su esperanza», ha escrito.
El escritor David Uclés también ha reaccionado con un mensaje en el que relaciona el fallecimiento con los 7.291 ancianos que murieron en las residencias de la Comunidad de Madrid durante el pico más alto de la Covid sin ser trasladados a hospitales. «Solo quería morir en su casa. El corazón en un puño», ha apuntado. La comunicadora Sarah Santaolalla ha sido más dura: «Los fondos buitres, los rentistas y los miserables políticos y mediáticos han acabado con la vida de Maricarmen. No olvidaremos, no perdonaremos».
La cantante Ana Belén ha compartido un texto en Instagram en el que habla de «tristeza y rabia» y denuncia que «en Madrid hoy un piso se queda vacío, uno más, devorado por quienes se enriquecen convirtiendo un derecho en un negocio». «Maricarmen nos ha dejado en herencia su lucha, su resistencia, su urgencia por un mundo más justo. Descansa en paz, Maricarmen. Tu ejemplo vive en todas nosotras y nosotros», ha añadido. El periodista Jordi Évole ha criticado a los medios por su cobertura: «A ver a qué vecino de Maricarmen entrevistan hoy. O a qué empresario inmobiliario desenfocan esta noche. Medios buitre. Medios carroñeros. Gracias, Maricarmen, por tu ejemplo».
Jorge Javier Vázquez ha lamentado el odio que recibió la anciana antes de morir: «Se han burlado de ella en programas de televisión, en tertulias de bar. En cualquier sitio. Pero Maricarmen se ha convertido en un símbolo que retrata con precisión las miserias más oscuras de nuestra sociedad». En el ámbito político, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, la candidata de Podemos, Irene Montero, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, entre otros, también se han pronunciado sobre el fallecimiento.
La muerte de Maricarmen Abascal ha reavivado el debate sobre el derecho a la vivienda y la situación de miles de familias en riesgo de exclusión residencial. Su caso, que se convirtió en un símbolo de la resistencia frente a los desahucios, ha dejado una profunda huella en la sociedad española y ha unido a colectivos y ciudadanos en la exigencia de soluciones urgentes.
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