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Evolut

31 de agosto de 2026

Sociedad 5 min

Tener hijos dispara la pobreza en hogares de padres jóvenes y monoparentales

Un estudio de Fedea y la Universidad Complutense de Madrid revela que la pobreza infantil en España afecta al 28,3% de los menores, con especial incidencia en hogares de padres menores de 30 años y familias monoparentales, y pide reforzar las políticas de apoyo.

La presencia de hijos en el hogar eleva la probabilidad de vivir en pobreza en España, pero el impacto no es uniforme: se dispara en los hogares de padres jóvenes, menores de 30 años, y en las familias monoparentales, encabezadas mayoritariamente por mujeres. Así lo concluye un estudio elaborado por Fedea y la Universidad Complutense de Madrid, que profundiza en las causas de la elevada pobreza infantil en el país.

El trabajo titulado «Hijos, Ciclo Vital y Pobreza en España: 2008–2025», firmado por José Ignacio Conde-Ruiz y Marialejandra Garay Aguirre, constata que en 2025 el 28,3% de los menores de 18 años vivía en hogares por debajo del umbral de pobreza, lo que equivale a unos 2,07 millones de niños, niñas y adolescentes, frente al 19,5% del conjunto de la población. La tasa AROPE infantil, que mide el riesgo de pobreza monetaria, la carencia material y social severa o la baja intensidad laboral en el hogar, se eleva al 33,8%, es decir, más de uno de cada tres menores en España.

Los investigadores se preguntan si la mayor pobreza de los hogares con hijos refleja el coste económico de la crianza o si responde, sobre todo, a las características socioeconómicas de las familias que tienen hijos. Los resultados indican que existe una mayor pobreza en los hogares con hijos en general, pero la principal conclusión es que «no existe una penalización homogénea» asociada a la presencia de menores. «La vulnerabilidad depende decisivamente de la interacción entre los ingresos, la etapa del ciclo vital y la estructura familiar», sostienen.

El análisis detecta una especial vulnerabilidad en los hogares jóvenes, donde la persona de referencia tiene menos de 30 años. «La presencia de hijos menores en hogares jóvenes se asocia con un aumento de 7,26 puntos porcentuales en la probabilidad de sufrir carencia material y social severa». Esta penalización es entre seis y diez veces mayor que la observada en los hogares de edad media, de 30 a 44 años, donde el incremento es de 0,71 puntos, y en los de edad avanzada, con 45 años o más, donde alcanza 1,16 puntos. «La magnitud de este coeficiente es cuantitativamente muy relevante y muestra que la presencia de hijos menores en etapas tempranas del ciclo vital está asociada a una situación de especial fragilidad económica», subrayan los autores.

El estudio explica que los hogares jóvenes suelen afrontar la crianza con «menor acumulación de ahorro, trayectorias laborales menos consolidadas, mayor inestabilidad residencial y menor acceso a redes de apoyo económico». Además, señala que «los costes asociados a la crianza en etapas tempranas del ciclo vital —cuidados, equipamiento, vivienda adecuada o gastos recurrentes vinculados al menor— pueden ser especialmente difíciles de absorber en una etapa en la que los recursos líquidos y la estabilidad económica son todavía limitados».

En cuanto a las familias monoparentales, con la mitad de ellas en España en riesgo de pobreza y exclusión, la penalización de tener hijos «se mantiene especialmente elevada» en todos los grupos de edad. «Este patrón sugiere que la crianza en solitario constituye una fuente persistente de vulnerabilidad que no desaparece completamente a medida que avanza el ciclo vital», recoge el informe.

Los investigadores consideran que «las políticas universales dirigidas a la infancia, aunque necesarias, pueden resultar insuficientes si no se acompañan de instrumentos más focalizados en aquellos hogares donde la crianza coincide con una mayor fragilidad estructural, como ocurre en las primeras etapas del ciclo vital o en las familias monoparentales». El trabajo apunta a la necesidad de reforzar el apoyo público a los hogares con menores combinando «protección de ingresos, conciliación y prevención de la transmisión intergeneracional de la desigualdad».

El Gobierno aprobó en noviembre una declaración institucional en la que abogaba por poner en marcha una prestación universal por crianza, una ayuda que existe en la mayoría de países europeos y que reclaman las asociaciones de infancia, las ONG contra la pobreza y Sumar dentro del Ejecutivo. No obstante, a día de hoy está lejos de ser una realidad. El PSOE ha enmarcado siempre la negociación de esta ayuda en el marco de los Presupuestos Generales del Estado, que afrontan serias dificultades para salir adelante en el Parlamento.

Iván Serrano

Autor

Corresponsal internacional

Iván Serrano cubre para Evolut actualidad, política, economía, sociedad y cultura. Su trabajo se centra en la verificación, el contexto y explicaciones claras para los lectores.

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