Assane Diop recibe un disparo en el final de la cuarta temporada de Lupin
La cuarta temporada de Lupin cierra con Assane herido de bala en una pista de aterrizaje y con un giro familiar que deja abierta la continuidad de la serie.
Por Iván Serrano
La cuarta temporada de Lupin ha terminado con su protagonista, Assane, herido de bala en el pecho tras lanzarse para proteger a su hijo Raoul durante una huida en helicóptero. La nueva tanda, de ocho episodios y la más extensa de la serie hasta la fecha, llegó a Netflix tres años después de la tercera y deja un salto temporal de cuatro años y un desenlace que gira en torno a la tragedia familiar.
La historia retoma a Assane cuatro años después de su ingreso en prisión. El ladrón cumple condena con perfil bajo, con la intención de saldar su deuda con la justicia y mudarse con los suyos a Senegal. Ese plan se rompe cuando un criminal anuncia asaltos simultáneos en museos de París y Aviñón firmados como Lupin. Una cámara de seguridad capta a un individuo idéntico a Assane en uno de los lugares del robo, donde además la inspectora Sofia Belkacem resulta gravemente herida. Acusado de un delito que podría devolverlo a la cárcel, Assane se fuga para limpiar su nombre y descubrir quién suplanta su identidad.
El impostor resulta ser Adèle, interpretada por Laïka Blanc-Francard, la hija biológica secreta que Assane tuvo con Juliette Pellegrini. Según la trama, Hubert Pellegrini la apartó de su madre al nacer, le hizo creer que la niña había fallecido y la envió a un orfanato en Inglaterra. Al crecer y rastrear su origen, Adèle utilizó los métodos de Lupin para llamar la atención de su padre, con el objetivo final de robar las Joyas de la Corona francesa, un tesoro vigilado por cuatro influyentes familias conocidas como «Los Guardianes».
La aparición de Adèle sacude emocionalmente a Raoul, interpretado por Théo Christine, que acumula años de ausencias, promesas rotas y el temor a quedar relegado frente a su nueva hermana. El joven cae en la manipulación de Hubert Pellegrini y finge su propio secuestro junto a Adèle para obligar a Assane a robar las joyas y entregárselas a su enemigo. Cuando se descubre la verdad, estalla una confrontación familiar en la que Juliette averigua que su propio padre le arrebató a su hija durante décadas.
El clímax tiene lugar en una pista de aterrizaje. Cuando Raoul y Pellegrini intentan escapar en un helicóptero, Assane se interpone para cubrir a su hijo con su cuerpo y recibe un disparo de la policía en el pecho. La aeronave despega con Raoul en estado de shock, mientras Claire, Benjamin, Juliette y Adèle corren para auxiliarlo. El episodio termina en negro sin mostrar si Assane sobrevive, lo que deja al espectador ante el cliffhanger más fuerte de la serie.
La temporada recupera a buena parte del reparto habitual, con Ludivine Sagnier como Claire, Antoine Gouy como Benjamin Férel, Soufiane Guerrab como el inspector Guédira y Hervé Pierre en el papel de Pellegrini. Omar Sy ejerce además como coproductor ejecutivo y co-showrunner, junto a George Kay y François Uzan, con mayor peso en las decisiones creativas.
La serie acumula 217,6 millones de visualizaciones en sus tres primeras temporadas, lo que la sitúa como la tercera serie de habla no inglesa más vista en la historia de Netflix, por detrás de El juego del calamar y La casa de papel. En Rotten Tomatoes, la cuarta tanda ha debutado con un 100% de valoraciones positivas, igualando la marca de la temporada anterior.
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